domingo, 7 de septiembre de 2008

Los hombres y sus pelos





Importantes vellosidades
Los pelos: una partecita tan chiquita del organismo humano, y sin embargo tan trascendente. Ningún animal le da tanta bolilla a su pelambre como el ser humano... iy mire que hay bichos bien peludos!
Considerando que el hombre tiene pelo sólo en una vigésima o trigésima parte de su cuerpo -a veces mucho menos pasados los cuarenta-, y que por suerte ya no tiene que despiojarse todo el cuerpo, lo suyo es una obsesión extrañísima y totalmente injustificada. Dicen que el ser humano toma sus cuatro pelitos locos como su "falo", en el más puro sentido freudiano. Pero esto tampoco se entiende, ya que un pelo -también por suerte- poco se asemeja al objeto al que Freud se refería. Y que esto suceda en las mujeres es aún más difícil de entender.Los hombres tienen una enorme ventaja sobre las damas en cuanto a pelos se refiere (además de montones de ventajas sociales más que no viene al caso relatar). Los hombres, con unos pocos pelos más en sus caras, se transforman da una forma que ninguna mujer -ni con cinco kilos de maquillaje- puede llegar a lograr. Un barbudo melenudo con aspecto de hippie izquierdista, con sólo pasar por la Gillete, se transforma en economista de Harvard. A su vez, un lampiño ratón de biblioteca con aspecto de oficinista que sólo escucha Mozart, si se deja crecer la barba se vuelve un rotundo artista revolucionario.
Históricamente, los hombres siempre han sabido fraguar sus identidades, falsificar sus documentos y escapar de la Interpol por un pelo... por un pelo más o menos que se dejan crecer para la foto carnet. Todos vimos esa foto del Che Guevara en la que parece un oficinista con pelo corto, anteojos y gomina . Y pudo salir y entrar a varias países muy campante sin una pizca de maquillaje ni narices postizas
No sólo las identidades se esconden detrás de los pelos, sino también las fealdades. Un hombre, por más feo que sea, detrás de una barba resulta casi atractivo. Más de una vez he visto hombres interesantes, que sólo si los observo detenidamente puedo apreciar que sin barba darían lástima. Pero con ella tienen personalidad.
Algunas mujeres se quejan de las barbas diciendo que pinchan.. Lo que no es cierto, porque una barba bien crecida es tan sedosa como un gatito de angora. Las barbas son sexys porque son el indicador externo del nivel de testosterona que corre en la sangre de quien la porta, lo que quiere decir que quien las usa tiene el nivel hormonal que puede hacer feliz a cualquier mujer.
Sabiendo entonces que a absolutamente todos los hombres la barba los mejora -y que cuando un conocido con una barba de años se afeita nos parece que de golpe tiene una terrible cara de boludo, desabrida y fofa-, una no se explica por qué tantos hombres se empeñan en afeitarse. ¿Será que no quieren crecer? Dejar a la naturaleza seguir su curso libremente -o sea, que aparezcan pelos donde antes no había- implicaría asumirse adultos y barbudos después de cierta edad. Pareciera entonces que la inmensa mayoría de los hombres rehúsa a perder el aspecto lampiño de su niñez, lo que sería otro síntoma del Complejo de Peter Pan, tema tan difundido que dio para un libro acerca de la eterna inmadurez de algunos.
Pilosas ventajas
Otra cosa inexplicable es cómo los hombres se siguen afeitando, con el tiempo de vida que pierden rebanándose pedacitos de cara y saliendo a trabajar sangrando todos los días. Afeitarse es realmente una forma macabra de perder el tiempo.
Sin embargo, el hecho de poder hacerlo o dejar de hacerlo sigue siendo una ventaja. No sé si han notado la cantidad de ex gordos barbudos que hay, que apenas adelgazan se afeitan, porque dejándose la barba camuflan sus papadas y los cachetes regordetes.
Los que tienen cutis feo, con la barba se lo ocultan. Dejándosela lo suficientemente hirsuta, los más tímidos logran desaparecer detrás de ella. Y hasta pueden hablar sin que se les puedan ver los labios. Los narigones con barba parecen menos narigones. La prueba está en que todos los narigones usan, por lo menos, bigote. ¡Las mujeres no tenemos esa suerte!
Si un hombre se aburre de su cara tiene como tres mil quinientas variantes de su rostro "al natural" -sin aditamentos de cosméticos, tinturas ni postizos- para probar, cambiar y verse distinto: con bigote corto y patillas largas, con bigote largo y patillas cortas, con pelo largo y sin barba, con pelo rapado y bigotes a lo Dalí, calvo, barba candado , barba diablito , etc., etc.,.. ¡y siempre parecerá otro!
Lamentablemente, la mayoría de los hombres son tan conservadores que se aterran a un corte y un estilo y se quedan así para toda la vida, pudiendo cambiar de look cuanto quisieran hasta marear a su mismísima madre y pudiendo engañar a sus novias que los vieron anoche en un bar con una rubia: "¿No ves que me corté el pelo y el que vos decís era melenudo?".Lo mismo va para los pelos corporales masculinos... ¡pensar que los romanos se afeitaban todo el cuerpo! ¡Qué horror! Las romanas se perdían la delicia que significa enredarse en el vello del pecho del hombre amado y escuchar a los pajaritos cantando desde la espesura del mismo... porque hay hombres tan peludos que nos dejan la bañera tapada, la esponja del baño como una peluca y las sábanas hechas un quillango. Qué se le va a hacer.
Miedo a la pelada
Los varones tienen terror a perder el pelo. Por eso hacen ricos a los dueños de los centros de gimnasia capilar -que desde el nombre delatan ser un gran verso, porque nunca vi un pelo haciendo abdominales - y a cuanto oportunista aya por ahí ofreciendo recetas que hacen recuperar la cabellera. Algunos optan por lociones que publicitan por tevé, arriesgándose -como se comenta- a tener problemas cardíacos por usarlas "Más vale infartado que pelado", opinan.Otros toman vitaminas y otros siguen dietas coreanas a base de tofú y acelga hervida sin sal. Existen los que se pintan la calva con pinturas especiales que hacen efecto de "trompe 1'oell" o "falso pelo". Algunos se dejan el pelo de las sienes bien largo y se lo peinan para arriba, pegándose todo lo de la derecha para la izquierda y todo lo de la izquierda hacia la derecha. Otros usan sombreros o boinas hasta que un día se cansan, les da calor y deciden asumir su incipiente pelada. Varios se dejan largas barbas para demostrar que al menos por algún lado aún les crece el pelo. No faltan los que se hacen injertos y entretejidos, que les deja una línea de nacimiento del pelo tan obvia y recta que parece trazada con regla. Otros se pelan totalmente, como para demostrar que dominan al destino : su calvicie no les va a ganar, ¡si son pelados es porque ellos quieren!
No, los hombres no se resignan a perder e! pelo A pesar de que esto de muestra que son bien machos y están funcionando a las mil maravillas -ya que es la misma testosterona que les hizo crecer la barba la que ahora produce la calvicie-, a nadie le gusta quedarse pelado porque también denota edad.
Algunos no se quedan pelados pero encanecen, y esto tampoco se lo bancan. Entonces optan por matizarse el pelo, teñirse todo menos las sienes , o hacer como Andy Warhol, que para que el pelo no le delatara la edad decidió teñirse totalmente de blanco cuando le salió la primera cana a los treinta años.Otros optan por teñirse de oscuro para no verse ni una cana, como Ronald Reagan, que a los 70 y tantos lucía pelo negro. Dicen que cuando le preguntaban por qué tenía el pelo cada día más oscuro, él contestaba: "No es que mi pelo esté más oscuro, es que mi cara se está aclarando".El miedo masculino a perder el pelo se delata notoriamente en el tic que tienen todos los barbudos y bigotudos de tocarse constantemente sus pelos faciales, como para asegurarse de que aún están allí. ¡Si hasta hay un verbo inventado para los bigotes: "atusar"! ¿O acaso hay alguna otra cosa que un hombre se pueda "atusar"?En cuestión de pelos en los hombres, nada sorprende más que ver hombres con pelucas, confiados en que nadie se dará cuenta de que lo que llevan es pelo de plástico. No entiendo por qué los hombres tienen tal obsesión con sus pelos. Yo los envidio profundamente. Tienen la suerte de que justo cuando empiezan las canas , el pelo se les cae ...¡ adiós canas! Pueden ir por la calle sin pelos en la cabeza, sin que nadie se horrorice ni los compadezca. No tienen que perder valiosas horas de sus vidas en peluquerías ni poniéndose ruleros. Y siguen siendo tan atractivos que pueden ligar muchachas jóvenes y bellas, por más que hayan perdido hasta el último pelo. Lo que más nos gusta de ellos no está a la vista.

1 comentario:

Javier Cid de Caso dijo...

Me ha parecido extremadamente transparente en cuanto a nuestra mentalidad, soy calvo y con barba legalmente arreglada y tengo 25 años y,sinceramente, estaba deseando una opinion como la suya, ya que como usted dice nos preocupamos de nuestro pelo. Te doy la razon en todo, es cierto que no lo podemos evitar (tambien vosotras nos lo haceis dificil) pero desde el primer pelo que he perdido, tampoco me he visto realmente acomplejado, hasta el punto de que la indiferencia a ese proceso me hizo conocerme mucho mas a mi mismo y hacerme mas fuerte en cuanto a mi autoestima se refiere. Por eso y por darte la enhorabuena te doy las gracias por hacer que antes de dormir sepa que hay gente coherente y sincera. un abrazo