Me han hecho esta entrevista que sale esta semana, conmemorando el Dia Inetrnacional de la Mujer
¿POR QUÉ NO ES TAN FACIL COMO PARECE?
Porque por más libros que leas, más doctorados que coseches en la vida y más consejos de tu madre sigas al pie de la letra ( una vez que creces y te das cuenta de la razón que tenía ella...), la realidad es mucho más testaruda y siempre nos impone parámetros con los que no contábamos. Por ejemplo, se dice que todo se resuelve dialogando. Parace muy cierto , ¿ verdad?. Y sin embargo, cuando quieres dialogar con tu marido, ves que él mira la tele con el rabillo del ojo, luego mira el reloj, luego bosteza , y cuando le preguntas qué opina, te dice "Ajá" y te da la razón como a los locos... o se duerme. Quieres dialogar con una amiga y te deja la oreja caliente con sus dramas, y luego te dice " me voy, que no llego al dentista" ...¡y se queda sin saber ni para qué la llamabas!. Quieres dialogar con tus hijos y les preguntas cómo les ha ido y te dicen " bien", les preguntas qué han hecho y te dicen " nada" y se encierran en su cuarto . O sea que en verdad, a nadie le interesa dialogar, ni resolver nada. Lo que le interesa a la gente es el dinero. Pero tampoco es cuestión de andar repartiendo billetes a troche y moche para comunicarse , ¿no? Todo es así de difícil en la vida. En especial para las mujeres, que tienen tal mandato encima de tener que casarse , que acaban obsesionadas con un novio insoportable que les hace las mil y una, no paran hasta casarse con él , tienen hijitos, tratan de aguantar a un marido insoportable y al tiempo se dan cuenta de que sus hijos son iguales al padre. Y divorciarse es un proceso tremendamente dificil también. Asi que nada es fácil, ni mantener vivo un pecesito dorado. Si la estás pasando bien es porque estás distraída.
¿QUE OPINAS DEL CALIFICATIVO DE MUJERES 4X4 PARA REFERIRISE A ESE ESTILO DE MUJER QUE TODO LO QUIERE HACER?
Creo que toda mujer que no este con un cuadro de depresion aguda lo quiere hacer todo, y todo bien. Fíjate que la mujer de hoy esta haciendo todo lo que hacia su abuela, más todo lo que hacia su abuelo. Tenemos dias larguisimos. Somos las pirmeras en levantarnos y las ultimas en acostarnos. Somos las unicas que saben donde esta cada cosa de la casa , que niño neceista comer más y cual debe comer menos, que le falta a cada uno ...y además seguimos adelante con nuestros empleos , y nuestros intereses. Con mis amigas nos miramos unas a otra s diciendosnos " no se como haces tantas cosas sin caer colapsada" . Y en el fondo creo que cuanto más haces, mejor te organizas y acabas pudiendo hacer más. Para colmo, las mujeres somos muy competitivas y controladporas , queremos que todo salga perfecto y que nadie nos quite el puesto. Nos da horror delegar . Hay muchas que limpian antes de que llegue la mucama para que no crean que " la señora es sucia".Creo que esta manía de probarnos todo el tiempo que todo lo hacemos bien acabará creando más vagancia en los hombres, de por si vagos porque su madre les decia " tu quedate ahi sentado, que tengo que barrer". Hay que hacerlos moverse un poco, aunque sea fingiendo que no podemos más...aunque nos sobren energías como para una maratón. En suma, estaremos exhaustas, ¡pero jamás aburridas!
¿PIENSAS QUE ESA POSTURA LE HA HECHO DAÑO A LA RELACION HOMBRE MUJER TRADICIONAL QUE PREGONABAN NUESTRAS ABUELAS?
Pienso que la mujer que sale a buscar un empleo remunerado esta haciendo lo mejor que puede hacer por su genero, que es procurarse independencia financiera. Una vez que cuentas con ella, no te quedas con un hombre porque te mantenga y porque sin el no tendrias donde caerte muerta, sino que te quedas con el porque lo sigues eligiendo, y porque te sigue gustando la idea de reencontrate con él al final de la jornada . Creo que toda la sociedad nos debe a las mujeres un agradecimiento gigante por haber decidido salir de la casa y la cocina y habernos dedicado a hacer carreras y ganar nuestro dinero, y con él, nuestra libertad de elección.
¿ES MALO SER UNA SUPER MUJER?
Es buenisimo, especialmente porque te conviertes en un modelo para las nuevas generaciones. Antes, en una casa con niños y niñas , el varón estudiaba y las hijas esperaban que llegara un novio con quien casarse . Hoy en dia es impensable no preguntarle a una niña " ¿ Y tu que vas a estudiar?" . En relativamente pocos años, el ejemplo de mujeres osadas ha servido par romper el molde de la cuidadora del hogar, del que solo salias metiendote en un convento.
Tenemos que agradecer haber nacido en estos tiempos.
¿CUALES SERIAN LOS CONSEJOS BASICOS QUE USTED DARIA A LAS MUJERES PARA SER EXITOSAS EN TODO Y NO MORIR EN EL INTENTO?
Delegar, delegar , delegar. Que otro cocine, aunque cocine mal. Que otro limpie, aunque limpie a medias, Que otro planche , aunque no sepa hacerle la raya al pantalón tan impecable como la haces tú. Y pensar que si acabas infartada , te meterán en un hospital donde no habra otra urgencia que la de que te mejores , y no se careá el mudno por eso. cada tanto conviene hacerse la " infartada" en internarse en un cine o en una playa a no hacer nada de nada. Y por supuesto, exigir a la gente de la casa que cada tanto te atiendan a ti , que te lo mereces. Y ser agradecida con cada gesto de ayuda , diciendo " nadie le ata los cordones de los zapatos a los niños tan bien como lo haces tú, Ricardo" o " ¡este pan con manteca que me ha hecho Rosita es espectacular!" . Con tal de que los lisonjees , seguirán ayudando.
¿VALE LA PENA SACRIFICAR TODO EN LA BUSQUEDA DE SER BUENA MADRE, BUENA EMPRESARIA, BUENA ESPOSA, BUENA HIJA E IRSE DESCUIDANDO CON LAS METAS MAS INTIMAS?
Jamás hay que postergar tus metas intimas, porque eso se paga muy caro y nadie jamás te lo agradece. Tu trabajo tiene que ser tu primer gran amor . Los hombres y los hijos van y vienen , y a veces inviertes en ellos tiempo y esfuerzo que nadie te pidió. Pero todo lo que pones en un trabajo te viene de vuelta en creces. Es la única inversión segura, y hasta los errores vienen de vuelta como experiencia ...y otra línea en el curriculum.
Además, no hay que ser buena nada , porque por mas que lo intentes jamás lo logras. Te puedes creer la mejor en todo, y no es asi , porque es solo tu versión de los hechos. ¿ Quién sabe cuál es la verdad? ¿ Qué es ser buena esposa? ¿ Guisar cosas sabrosas y masajearle la espalda a tu marido? ¿ Y si luego te enteras de que le aburren tus guisos y siente que te pones pesada con los masajes, pero no te dijo nada para no herirte? ¿ Y que en verdad lo que no tolera de ti es algo que ni sospechabas , como tu manía de hablarle a tu perro como si te entendiera? ¿ Qué es ser buena hija? ¿ Ser exitosa en tu trabajo y llamar a tu madre para contarle tus logros? ¿ Y si tu madre lo siente como competencia y hace rato que solo quiere hablar contigo de lo que le dijo su medico y lo que vio en la tele, y odia que le cuentes de tu carrera porque la hace sentir una ignorante porque no estudió? ¿ Y qué es ser buena empresaria? Yo una vez fui la ultima en irme de una oficina y supe que todos - incluso el jefe - me odiaban por hacerlos quedar como holgazanes por no quedarse ellos también...¡ mientras yo me sentia la empresaria diez! Y ser buena madre ....es una tarea imposible . Si les hablas, te odian porque les hablas. Si no les hablas, porque los ignoras. Si los pasas a buscar a la escuela , te odian porque no les das libertad ; si no pasas, porque " te olvidas de mi". Mi hija decidió abandonar sus clases de música , y - no sin pena - la dejé hacer, por no forzarla a hacerlo a disgusto. Unos años después la llevé a un concierto y salió hecha una furia conmigo: " ¿ por qué no me obligaste a seguir estudiando música?". Con los hijos jamás aciertas. Se precisa muchisima tolerancia a la frustracion y a la injusticia para ser madre, y no se necesita ser buena , sino hacer las cosas lo mejor que puedas, con amor...y suspiros .
¿PUEDE ESTE TIPO DE MUJER ALCANZAR LA MAXIMA FELICIDAD?
Creo que poder decir "no dependo de nadie y hago lo que quiero cuando quiero" es un buen baremo indicador de un nivel razonable de felicidad. Dicho por alguien responsable, que no destruya a otros con sus decisiones, claro.
¿CUAL ES EL HOMBRE IDEAL PARA LA MUJER MODERNA?
Un hombre moderno, que no sienta a la independencia de su mujer como una amenaza, sino como un crecimiento de ella. Y en una pareja, si crece uno, crecen los dos .Y el ideal es aquel que aunque no entienda bien por que su mujer quiere lo que quiere , la deje hacer , con tal de que ella se convierta en la persona que ella quiere ser . No tiene ni que estar de acuerdo. Con que te acompañe y te aliente, está perfecto.
¿PUEDE UN HOMBRE Y UNA MUJER CON ESTA MISMA FORMA DE SER MANTENERSE JUNTOS POR TIEMPO?
Claro que si , mientras no exista competencia entre ellos.
Y aún más si tiene proyectos juntos que, por tontos que sean , mantienen a la pareja unida.
Hay un truco valioso: está demostrado que un abrazo de 20 segundos por día garantiza que ambos tengan en la sangre las hormonas necesarias para seguir queriendo estar juntos.
Hay gente que dice que la convivencia mata a la pasión. Yo opino lo contrario : el verse dia a dia, el dormir con los pies juntos, el darse un besito a la mañana y uno a la noche logra que la mujer mas independiente y moderna sienta que podria vivir muy bien sola, pero es mucho más interesante, cálido y divertido vivir en pareja ...y con él.
¿QUE ES LO QUE BUSCAN LOS HOMBRES EN EL FONDO?
Buscan una mujer feliz, sonriente y realizada , no una regañoña frustrada que les hace los reproches de nuestras abuelas " ¡te di los mejores años de mi vida y así me tratas!" Cada mujer debe darse a si misma los mejores años de su vida y compartir los frutos de su esfuerzo con la gente que ama. Un hombre quiere encontrar una sonrisa al llegar a casa . Ni sopa caliente ni camisas planchadas : una mujer feliz. Si tienes dudas , piensa un instante : "¿ Como querria que actue mi hombre conmigo?". Si haces con el lo que quisieras que él hiciera contigo, lo verás feliz. No falla. Cuando yo llegaba a casa despues que mi marido, lo que menos queria escuchar al llegar era un rosario de quejas de todo lo que falló en el dia. Tampoco hubiera querido un hombre poerfumado que me arrastrara a kla cama ahacer el amor despùes de un dia lleno de stress. Él me decía " Ponte comoda , que ya sirvo la comida ...¿ quieres que te traiga un te al sofá, y miras un ratito la tele antes de venir a la mesa?" . En verdad , yo prefería ayudarlo en la cocina para ir conversando, pero me encantaba esa actitud de " sé que estás cansada y no te pediré nada hasta que te repongas", y supe que, en ciertas cosas, hombres y mujeres nos parecemos bastante y queremos los mismos mimos. La cortesía es el mayor pegamento de las parejas de larga duración . Hay parejas que porque estan casadas , se insultan alegremente . Error: Nunca trates a un marido peor de lo que tratarías a un vecino o a un amigo. En lo posible, trátalo mejor. "Por favor " , " perdón" y " Gracias" son palabras magicas de verdad . El buen trato se recicla en gratitud, la gratitud en ternura, la ternura en mejor tratado y asi se crea un circulo virtuoso bien interesante y más sexy que el mismo sexo.Hombres, mujeres, - ¡todo el mundo! - sólo queremos una cosa : que nos traten bien .
miércoles, 3 de marzo de 2010
martes, 1 de diciembre de 2009
Palabras de Joaquín Sabina
Estaré del 3 al 6 de Diciembre de 2009 en la Feria del Libro de Guadalajara
¡Nos vemos en el Encunetro de Caricaturistas!

Ficha Técnica Título: ¿Quién entiende a los hombres?
Editorial: Norma
ISBN: 9789584508874
Código de barras: 9789584508874
Código contable: 26024692
Autor(es) Ana Von Rebeur
Color de páginas: Blanco y negro
Formato: 16x23
No páginas: 208
Encuadernación: Rústica
Derechos: Mundiales para todos los países de habla hispana
¿Quién entiende a los hombres?
Ana von Rebeur es una exitosa escritora, ilustradora y humorista. Ha publicado más de diez libros de humor sobre relaciones interpersonales. Y en ¿Quién entiende a los hombres?, su más reciente libro, la autora quiere ayudarles a las mujeres a contestar la pregunta que se hacen desde que tienen razón de ser y que le da título al libro. Claro que todas las mujeres se quieren enamorar del mejor hombre del mundo, pero, ¿qué pasa cuando no lo encuentran o cuando el que tienen no es tan perfecto como ellas pensaban? Con un estilo fresco y lleno de humor, este libro llevará a las lectoras por el complicado mundo de los hombres y les enseñará en dónde conseguirlos, saber si están locos, hablar su idioma y muchas cosas más. Para muchas, este libro se convertirá en una guía indispensable que, una y otra vez, las hará soltar carcajadas en los momentos más inesperados.

Ficha Técnica Título: ¿Quién entiende a los hombres?
Editorial: Norma
ISBN: 9789584508874
Código de barras: 9789584508874
Código contable: 26024692
Autor(es) Ana Von Rebeur
Color de páginas: Blanco y negro
Formato: 16x23
No páginas: 208
Encuadernación: Rústica
Derechos: Mundiales para todos los países de habla hispana
¿Quién entiende a los hombres?
Ana von Rebeur es una exitosa escritora, ilustradora y humorista. Ha publicado más de diez libros de humor sobre relaciones interpersonales. Y en ¿Quién entiende a los hombres?, su más reciente libro, la autora quiere ayudarles a las mujeres a contestar la pregunta que se hacen desde que tienen razón de ser y que le da título al libro. Claro que todas las mujeres se quieren enamorar del mejor hombre del mundo, pero, ¿qué pasa cuando no lo encuentran o cuando el que tienen no es tan perfecto como ellas pensaban? Con un estilo fresco y lleno de humor, este libro llevará a las lectoras por el complicado mundo de los hombres y les enseñará en dónde conseguirlos, saber si están locos, hablar su idioma y muchas cosas más. Para muchas, este libro se convertirá en una guía indispensable que, una y otra vez, las hará soltar carcajadas en los momentos más inesperados.
jueves, 22 de octubre de 2009
¿Para que sirven las tetas?
Por su forma tan similar al culo, las tetas sirven para recordarle a los machos humanos que tendrian que tebner ganas de tomar a las mujeres por atrás y preñarlas . Parece que sin tetas , ellos las confunden con un amigo....
Poema del novio y la respuesta de la novia
Me lo ha enviado Rosaura ...
POEMA ESCRITO POR EL:
Qué feliz soy amor mío!
pronto estaremos casados,
el desayuno en la cama,
un buen jugo y pan tostado.
Con huevos bien revueltitos,
todo listo bien temprano.
Saldré yo hacia la oficina
y tú rápido al mercado.
Pues en sólo media hora
debes llegar al trabajo,
Y seguro dejarás
todo ya bien arreglado.
Tu bien sabes que en la noche
me gusta cenar temprano.
Eso sí, nunca te olvides
que yo vuelvo muy cansado.
Por la noche, teleseries,
Cinemateca barato.
No iremos nunca de shopping,
ni de restaurantes caros,
Ni de gastar los dineros,
ni despilfarrar los cuartos.
Tu guisarás para mi,
sólo comida casera.
Yo no soy como a la gente
que le gusta comer fuera...
¿No te parece, querida
que serán días gloriosos?
y no olvides que muy pronto,
yo seré tu amante esposo.
RESPUESTA ESCRITA POR ELLA
Que sincero eres mi amor!,
Que oportunas tus palabras!
Tu esperas tanto de mí
que me siento intimidada.
No se hacer huevos revueltos
como tu mamá adorada,
se me quema el pan tostado....
de cocina no se nada.
A mi me gusta dormir
casi toda la mañana,
ir de shopping, hacer compras
con la Mastercard dorada,
Tomar té o el cafecito
en alguna linda plaza,
comprar todo de diseño
y la ropita muy cara.
Conciertos de Luis Miguel,
cenas en La Guacamaya ,
mis viajes a Punta Cana
a pasar la temporada.
Piénsalo bien, aún hay tiempo,
la iglesia no está pagada.
Yo devuelvo mi vestido,
y tú, tu traje de gala.
Y el domingo bien temprano
para empezar la semana
pon un aviso en el diario,
con letra bien destacada:
'HOMBRE JOVEN Y BUEN MOZO
BUSCA UNA ESCLAVA MUY LERDA
PORQUE SU EX FUTURA ESPOSA,
AYER LO MANDÓ A LA MIERDA !!!!!!
POEMA ESCRITO POR EL:
Qué feliz soy amor mío!
pronto estaremos casados,
el desayuno en la cama,
un buen jugo y pan tostado.
Con huevos bien revueltitos,
todo listo bien temprano.
Saldré yo hacia la oficina
y tú rápido al mercado.
Pues en sólo media hora
debes llegar al trabajo,
Y seguro dejarás
todo ya bien arreglado.
Tu bien sabes que en la noche
me gusta cenar temprano.
Eso sí, nunca te olvides
que yo vuelvo muy cansado.
Por la noche, teleseries,
Cinemateca barato.
No iremos nunca de shopping,
ni de restaurantes caros,
Ni de gastar los dineros,
ni despilfarrar los cuartos.
Tu guisarás para mi,
sólo comida casera.
Yo no soy como a la gente
que le gusta comer fuera...
¿No te parece, querida
que serán días gloriosos?
y no olvides que muy pronto,
yo seré tu amante esposo.
RESPUESTA ESCRITA POR ELLA
Que sincero eres mi amor!,
Que oportunas tus palabras!
Tu esperas tanto de mí
que me siento intimidada.
No se hacer huevos revueltos
como tu mamá adorada,
se me quema el pan tostado....
de cocina no se nada.
A mi me gusta dormir
casi toda la mañana,
ir de shopping, hacer compras
con la Mastercard dorada,
Tomar té o el cafecito
en alguna linda plaza,
comprar todo de diseño
y la ropita muy cara.
Conciertos de Luis Miguel,
cenas en La Guacamaya ,
mis viajes a Punta Cana
a pasar la temporada.
Piénsalo bien, aún hay tiempo,
la iglesia no está pagada.
Yo devuelvo mi vestido,
y tú, tu traje de gala.
Y el domingo bien temprano
para empezar la semana
pon un aviso en el diario,
con letra bien destacada:
'HOMBRE JOVEN Y BUEN MOZO
BUSCA UNA ESCLAVA MUY LERDA
PORQUE SU EX FUTURA ESPOSA,
AYER LO MANDÓ A LA MIERDA !!!!!!
lunes, 19 de octubre de 2009
A los hombres no les gusta el sexo
¿Por qué retroceden ante la iniciativa sexual de la mujer?
Se sienten amenazados. No saben qué actitud tomar. Se supone que ellos son los que saben, y una mujer que avanza es una mujer que también sabe, una mujer que ha estado con otros hombres, que puede comparar. Y eso los atemoriza. La osadía, el deseo de la mujer los descoloca, temen no poder satisfacerla. Es que el hombre está programado con un patrón erótico ancestral, ligado al dominio. El erotismo está ligado a la dominación y van a pasar muchas generaciones hasta que esto cambie.
Se sienten amenazados. No saben qué actitud tomar. Se supone que ellos son los que saben, y una mujer que avanza es una mujer que también sabe, una mujer que ha estado con otros hombres, que puede comparar. Y eso los atemoriza. La osadía, el deseo de la mujer los descoloca, temen no poder satisfacerla. Es que el hombre está programado con un patrón erótico ancestral, ligado al dominio. El erotismo está ligado a la dominación y van a pasar muchas generaciones hasta que esto cambie.
viernes, 16 de octubre de 2009
Los ex y sus mensajes de texto: cómo interpretarlos

Un mensaje inteligente ( y anónimo) que me envia Juli :
Cuando un ex que te dejó te manda un mensaje, en el 90% de los casos es para comprobar que te sigue teniendo a pesar de haberte dejado.
Y es lógico….porque dentro de su conchudez en el momento que te dejó nunca imaginó que te perdía…¿cómo iba a perder a esa pobre piba que estaba destrozada…que habría hecho cualquier cosa por seguir con el….y que de hecho tal vez en los primero días después de la ruptura, las hizo?
Cuando pasado un tiempo X deja de tener noticias de esa ex a la que dejó se empieza a preguntar “¿Qué es lo que pasa con ella”, “¿Se olvidó de mí?”, “¿Tendrá otro?”
Y para satisfacer esta curiosidad no tiene más que mandar un SMS o un mail diciendo… cualquier pelotudez.
Es entonces cuando por medio de nuestra respuesta se queda tranquilo sabiendo que nos tiene ahí como siempre. Ejemplo:
Mensaje de el: “Solo quiero que sepas que te extraño”.
Respuesta de la CB (Clásica Boluda): “Yo también te extraño…¿Por qué no nos encontramos y hablamos? Te amo”.
Listo…a la mierda…ya tiene lo que quería.
Generalmente después de eso puede venir otro mensaje de el que dice: “No te confundas…solo te decía que te extrañaba”. (Si es que se digna a mandarlo, porque tal vez ni eso).
Hay ciertos mensajes que podríamos llamar “informativos”, que son aquellos en donde no te pregunta nada. Y obviamente tampoco te propone nada.
Estos mensajes suelen ser interpretados erróneamente como una propuesta o un acercamiento para volver.
Ejemplo: “Te extraño y siempre voy a llevar conmigo los momentos que pasamos”.
Vamo!!! Quiere volver!! pensaría la CB. Pero…¿dónde dice que quiere volver?
Son muy astutos “naturalmente” y saben que con ese mensaje van a obtener la respuesta “tranquilizadora” que les haga sentir que nos dejaron pero no nos perdieron.
Es por esto que con este tipo de mensajes “informativos” tenemos que hacer lo mismo que con los mensajes informativos de la compañía de celulares que nos dicen: “Con la compra de una tarjeta de 20 pesos te llevás 40 sms de regalo”.
¿Acaso los respondés esos mensajes?
No…simplemente te das por informado y punto.
Bueno, esto es lo mismo. Y en el eventual caso de que el tipo en cuestión te pregunte por que no le respondés los mensajes, podés tranquilamente contestarle “Porque no me preguntaste nada”.
Cuando los mensajes contienen una pregunta hay que responderlos, porque no responder a una pregunta concreta denota resentimiento. Y resentimiento no es otra cosa que “re-sentimiento”. Y si recordamos que nuestra filosofía apunta a que el sienta que nos están perdiendo para que así nos valoren, lo último que tenemos que demostrarle es bronca, porque si tenemos bronca es porque todavía seguimos enganchados con el.
Es por eso que estos mensajes que contienen una pregunta hay que responderlos de la manera “más breve posible”.
Ejemplo:
Mensaje de el: “Hola…¿cómo estás?
Respuesta tuya: “Bien”.
Pero ojo: no es “Bien ¿y vos?”. Ni “Bien, gracias…”, ni por supuesto mucho menos: “Mal…extrañándote y bla bla bla…”
La respuesta es simplemente “Bien”.
Eso hará que el piense: “Caramba…la habilito a que me contacte…a que me diga algo y solo responde “bien”?
Ahí se va a dar cuenta que ya no te tiene tan en su poder como creía.
Una excepción a esta norma podría ser el clásico “Feliz cumpleaños” en el que la ausencia de respuesta de nuestra parte también podría denotar bronca. En estos casos lo ideal es responder “Gracias” …y por que no “Grcias” (como para que vea que tecleamos rápido y que ni nos detuvimos a revisar o corregir el mensaje).
A veces estos “testeos” que nos envían para “chequear” que pasa con nosotras, pueden ir un poco más lejos….y hasta a veces proponen encontrarse para hablar.
Ejemplo: “Me gustaría que nos encontremos para hablar”.
Ahí la CB salta de alegría pensando que el pibe quiere volver. Y otra vez repito lo de antes: ¿Dónde dice que quiere volver?
En muchísimos casos se conforman solamente con saber que saldrías corriendo a verlo y suelen responder a tu aceptación inmediata con un “Mejor no…no quiero confundir las cosas”, o ni siquiera eso…dilatan el encuentro que luego nunca se produce.
En otros casos el encuentro se produce, pero la charla no lleva a nada nuevo. Simplemente te repiten lo que vos ya te habían dicho cuando te dejaron, que siguen confundidos, que te quieren mucho pero no pueden seguir, y le suelen agregar que les gustaría no terminar mal, que se siguieran hablando y hasta ser “amigos”. O sea…una mierda. Es bueno agregar que en estos encuentros solemos terminar a los besos (o en un telo) pero sin llegar a ningún tipo de reconciliación.
¿Y que es lo que ha vuelto a pasar?
Lo que ha vuelto a pasar es que volvieron a comprobar que nos siguen teniendo disponibles (con besos o sexo o sin ellos, porque nuestra sola presencia y la caripela que seguramente nos vio en ese encuentro nos mandó presas con pitos y matracas).
Por eso en los casos donde nos envían un mensaje proponiendo hablar lo ideal es responder:
“Decime concretamente que me querés decir y si da, nos juntamos”.
La respuesta que puede venir de su parte en estos casos puede ser: “Nada…quería hablar de la vida…de cómo van tus cosas…”.
Ahí podés responderle: “Te dije que si daba nos juntábamos y la verdad que no da. Mi vida todo bien. Un bso”.
Otra opción hubiera sido responderle “enviame un mail y decime todo lo que me quieras decir. Si veo que da para juntarnos, lo hacemos. Sludos”.
Otro mensaje muy común de parte de el es “¿Por que me borraste el MSN?” (cosa que indudablemente hay que hacer con un ex que te dejó, porque el hecho de que nos vea online teniendo la opción de bloquearla sería lo mismo que pararnos como unos forros en al puerta de la casa….y no sirve solo bloquearla porque ademas de tentarnos de admitirlo en algún momento vamos a estar pendiente de sus nicks, sus fotos..y eso no ayuda).
Ante esa pregunta lo ideal es responder: “Porque en el MSN solo tengo amigos, familiares y eventualmente algun novio…y vos no entrás en ninguna de esas categorías. U bso”
Pero ojo…eso solo hay que responderlo si lo pregunta. Porque un mensaje de parte de el que diga “No puedo creer que me hayas borrado del MSN” no deja de ser otra cosa que, como dije antes, un mensaje “informativo” al cual no hay que responder.
Es fundamental no dejarnos llevar por nuestras pasiones al momento de responder un SMS o mail de un ex, porque eso podría hacer que vaya a parar a la mierda todo el esfuerzo que pusimos anteriormente para hacer las cosas bien, no humillarnos y hacerle sentir que seguimos adelante sin el y que nos está perdiendo.
Recuerden que nadie puede querer recuperar lo que no siente que ha perdido.
FUERZA CHICAAAAAAAASSSSS!!!!
¿ Por qué los hombres no hablan?
¿Por qué los hombres no hablan?
Porque justo lo que pensaban decir, ya lo dijo alguien alguna vez (y ellos quieren ser originales).
Porque temen decir cosas desubicadas.
Para que los demás crean que ocultan oscuros pensamientos, y no que no sepan que no se les ocurre nada de nada.
Porque, si hablan, les molesta el eco de las palabras en sus cabezas huecas.
Porque si hablan primero, no pueden quedarse con la última palabra.
Porque la conversación femenina es insuperable.
Porque creen que los que no es chusmerío es indiscreción.
Porque ellas le van a refutar cualquier cosa que digan.
Porque los destrozaría perder la ilusión de que son perfectos.
Porque si cuentan lo que piensan, alguien los evaluará. Y eso sería terrible.
Porque hablar y equivocarse para ellos es una misma cosa.
Para que la novia crea que es callado y misterioso, y no sepa que es tímido y estúpido.
Para no dormir a toda la familia.
Porque no saben cómo empezar una frase... ni cómo terminarla.
Para no repetir lo que dijeron hace cinco minutos. Y hace diez. Y hace una hora. Y ayer. Y anteayer...
Porque para decir pavadas no vale la pena abrir la boca.
Porque, de todos modos, nadie los escucha.
Porque justo lo que pensaban decir, ya lo dijo alguien alguna vez (y ellos quieren ser originales).
Porque temen decir cosas desubicadas.
Para que los demás crean que ocultan oscuros pensamientos, y no que no sepan que no se les ocurre nada de nada.
Porque, si hablan, les molesta el eco de las palabras en sus cabezas huecas.
Porque si hablan primero, no pueden quedarse con la última palabra.
Porque la conversación femenina es insuperable.
Porque creen que los que no es chusmerío es indiscreción.
Porque ellas le van a refutar cualquier cosa que digan.
Porque los destrozaría perder la ilusión de que son perfectos.
Porque si cuentan lo que piensan, alguien los evaluará. Y eso sería terrible.
Porque hablar y equivocarse para ellos es una misma cosa.
Para que la novia crea que es callado y misterioso, y no sepa que es tímido y estúpido.
Para no dormir a toda la familia.
Porque no saben cómo empezar una frase... ni cómo terminarla.
Para no repetir lo que dijeron hace cinco minutos. Y hace diez. Y hace una hora. Y ayer. Y anteayer...
Porque para decir pavadas no vale la pena abrir la boca.
Porque, de todos modos, nadie los escucha.
viernes, 4 de septiembre de 2009
¿Como saber si estas enamorado?

El poder de las palabras de amor
El japonés Masaru Emoto se hizo famoso por una prueba muy extraña. Pegó palabras de amor a ciertos frascos de agua e insultos en otros frascos. Luego congeló ambos frascos y fotografió los cristales de agua. Así descubrió que el agua de las palabras amorosas se cristalizaba con formas simétricas de estrellas como copos de nieve, mientras que los cristales del agua insultada tenían formas redondeadas y asimétricas. De esto el señor Emoto concluye que las vibraciones positivas forman cristales bellos, y que si los seres humanos somos un 80% agua, las palabras de amor también nos convierten en estrellados copitos de nieve con cristalitos en la cabeza. No sé si las experiencias del japonés han ayudado a alguien más que a aumentar las ganancias de las líneas aéreas que lo llevan a dar conferencias por todo el mundo. Tampoco entiendo por qué él considera que las formas angulares y simétricas son mejores que las onduladas y asimétricas. ¿Será un trauma de la infancia porque de niño lo azotaban cuando cortaba el sushi torcido?
Pese a eso, el señor Emoto sabe que las palabras dulces que salen del corazón – no las fórmulas de compromiso al estilo “Huele usted maravillosamente, señor Kawasaki. Mis ojos saltan de regocijo al verle” – producen un efecto positivo en quien las oye, que a su vez será amable con quien las dice, lo lleva a una escalada ilimitada de cortesía que acabará en ápices fastuosos de generosidad, como que alguien erija una pirámide de Keops en tu memoria y que vaya a hacer cincuenta abdominales al gimnasio por ti.
No hay duda de que un amor durará más si en la comunicación florecen palabras como “ dulce” , “cariño” , “corazón” , “bichito” , “cielo” , “bebé” , “mi vida” y abundan las frases “Eres el mejor”, “Qué buena idea has tenido” , “Me siento tan bien contigo”, “Te quiero tanto”, “No sé que haría sin ti”, “Te amo con todo mi corazón”, La pasamos tan bien juntos”, “Eres mi sol”, “Perdóname”, “No quise herirte”, “No sabes cuánto te lo agradezco”, “Eres tan gentil”, “Te extrañé”, “Qué bueno que estés aquí”. Desde ya , es mucho mejor hablarse así que comunicándose con preguntas. Si te fijas, los peores problemas de pareja nacen de comunicarse con preguntas: “¿Qué hace esta ropa aquí?”, “¿Es que no lo entiendes?”, “¿No tienes nada mejor que hacer?”, “¿Qué tienes en la cabeza?”, “¿Qué has dicho?”, “¿Eres sordo?”, “¿Estás loca?”, etc. Cuando hay intenciones de cuidar la relación, no sólo es inteligente decirse cosas agradables sino que es más inteligente contener la tentación de decir la maldad adecuada en el momento en que haga más daño.
Hay maridos que detestan lo de “amorcito” y “cielito” porque saben que tres palabras después viene el pedido de “vayamos de compras que necesito un vestido nuevo”.También hay maridos que no soportan que les digas “Cuchi Cuchi” porque dicen que así le dice Betty Mármol a Pablo, el de Los Picapiedras.
Y hay hombres que piensan que decirse esas cosas dulces es cursi y reblandecido, y como no te las dice a ti, tú no se las dices a él, cada vez se hablan menos… y no por eso se aman menos.
Así que tampoco creo que la profusión de lisonjas sea la medida del amor duradero.
Pero creo que hay amor cuando tienes la certeza de querer que él se sienta cómodo contigo. Y cuando piensas que si tuvieras que elegir con quién preferirías ser abducida por un Ovni que te llevara a galaxias lejanas para no volver jamás (y ni siquiera puedes pasar por casa a buscar tu cepillo de dientes), lo elegirías a él.
Al menos ya le conoces sus manías y podrías explicarles a los alienígenas que él no deja todo tirado en el Ovni por agresividad terrícola sino porque no puede evitarlo, porque es hombre, y no puede ponerse en el lugar de ningún marciano.
El amor eterno es posible
Los hombres ponen toda su voluntad para hacer las cosas lo mejor posible dentro de los cánones que les han enseñado. Si aceptas que llegan hasta donde han aprendido, esa aceptación produce una ternura que se convierte en agradecimiento y más amor.
Un hombre tiene toda la capacidad de sacarte de quicio por cosas nimias: la manera en que estornuda haciendo un estruendo que se escucha a kilómetros, la manera de marcar su rastro por donde pasa o la costumbre de dejar la mayonesa fuera del refrigerador y arriesgar una muerte masiva por salmonella…y cada una de esas cosas puede ponerte de pésimo humor. Una pareja amiga pensó en separarse porque ella no toleraba que el mirara el partido cuando ella hablaba y él no toleraba que ella hablara mientras el miraba el partido. Pero llega un momento en la vida en común, que si has resistido el tiempo suficiente, ya no quieres separarte de él.
Cuando una pareja está unida, ambos segregan una hormona llamada oxitocina, que es la hormona que produce tu cuerpo para estimular el parto, y que te hace sentir tanto apego por ese bebé como para que no lo mates porque no te deja dormir con sus llantos. Esta misma hormona aparece en una pareja unida, y es la que impide que mates a tu marido porque no te deja dormir con sus ronquidos.
Cuando ya sabes cómo son los hombres y te esfuerzas por aceptarlos con sus taras- porque nada que valga la pena en la vida llega sin esfuerzo- se produce en la pareja el Síndrome de Estocolmo, en el cual la secuestrada ( tú) te enamoras de tu secuestrador. Esto explica que en las peleas más serias ni se te ocurra divorciarte, sino asesinarlo.
Como dice Saint Exupery: “El tiempo que perdiste por tu rosa es lo que hace a tu rosa tan importante. Eres responsable de lo que has domesticado”. Un hombre domesticado es lo mejor que te puedes llevar al Ovni, y lo mejor que te puedes llevar a cualquier otro sitio. Con o sin Ovni, todos somos navegantes en esta gran nave llamada Tierra que ni se sabe adónde nos está llevando ni para qué. Es un viaje bastante solitario, donde vas rodeada de gente muy ocupada en sus propios quehaceres. Así que si estás viajando, más vale hacerlo en la buena compañía de un hombre con el que sientes cierto apego, al que has aprendido a comprender, entender, apreciar y hasta a amar. ¿Y qué es amar?
Una amiga dice que “Amar es cuando te alegra que él llegue temprano a casa”. En la serie Mad about you Helen Hunt le dice a Paul Reiser: “Tú haces que mi vida sea grande y divertida.No se bien por qué. No sé qué otra cosa hacemos aparte de limpiar y quejarnos de que querríamos estar durmiendo. Pero ya estamos acostumbrados a eso. Lo que sé es que tengo mucho para decirte y no me interesa decírselo a nadie más.” Su marido le responde : “Quiero que sepas que en un universo que es un 99% de decepciones, tú eres lo único seguro, eres la prueba de que la vida es buena”.
Toda pareja tiene sus altibajos, sus broncas y diferencias. Lo importante es que entre los gruñidos las quejas y las protestas, haya pausas gloriosas llenas de carcajadas, besos y sonrisas que prueban que podrías vivir sin él, pero que es infinitamente mejor vivir con él.
Recuerda que en cuestiones de amor, por suerte, somos iguales. Los hombres sienten y necesitan exactamente lo mismo que tú: saber que lo aprecias.
Por eso, en vez de quedarte esperando que él te bese, bésalo tú.
Total, durante el beso, no notarás la diferencia.
Mujeres que aman demasiado

Las mujeres tendemos a perder perspectiva al enamorarnos.
He recibido consultas de mujeres que dicen que no entiende por qué un hombre las rehuye si ella lo llama diez veces al día para decirle que lo ama. “Justamente por eso, deja de llamarlo y se acercará a ti”, les digo. Y no lo creen: “Si dejo de llamarlo, definitivamente se irá con otra”, me dicen. Y respondo: “Entonces comienza trabajando tu autoestima y desarrollando actividades que te entregan tanto como para que dejes de sentir que él es centro de tu vida”. Y me dicen “No tengo tiempo, trabajo todo el día” “¡Pero haz algo que te dé placer! ¡Métete 24 horas en un cine, aunque sea, para no sofocarlo!” Y se enfadan, diciendo que no comprendo que ellas están llenas de amor para dar, y que él no lo ha percibido, quizás porque deben darle aún más amor .¡Craso error!
Una muchacha me contó que antes de irse de viaje por dos meses, se tomó el trabajo chino de escribir sesenta cartitas y sesenta sobres para que su novio abriera una por día en ausencia de ella. Algunas llevaban fotos, otras llevaban poemas, otras bombones y besos impresos con lápiz labial. La idea parece deliciosa… ¡pero imagina a un hombre que ni siquiera recuerda tomar sus medicamentos diarios para la hipertensión, obligado a abrir un sobre por día para recibir el amor de su mujer! Le dije que eso me sonaba a tortura de Guantánamo, y me dijo que a ella le parecía lo más dulce que podía hacer. Le respondí: “No creo que ni tú misma hubieras sido feliz sujeta a esa obligación de abrir una cartita empalagosa por día. Lo mejor hubiera sido escribirle una sola, o no escribirle nada… ¡Los hombres odian leer!”. Creo que se ofendió porque no me respondió. Pero luego de su viaje me escribió otra vez diciendo que, a su regreso, él le había dicho “¿Las cartas? ¡Oh, sí! Disculpa, no he tenido mucho tiempo, sólo he abierto tres. Cuando vengas a casa leemos juntos las otras 57… ¿quieres?” Me dio la razón de que se había esmerado demasiado. Esmerarse es bueno para coser un vestido o para preparar un postre, pero en cuestiones de amor siempre es un desatino.
Asimismo, al contrario de lo que se considera erróneamente romántico, desaconsejo rotundamente las llegadas sorpresa o las visitas sorpresa.
No lo visites de sorpresa, ni a su casa, ni a su trabajo ni a otra ciudad. Por mas que te tiente ver su expresión de sorpresa, no lo hagas. Ningún hombre estará encantando con esa llegada súbita. En primer lugar, porque más que sorpresa es una invasión. Él está con otra gente, con la cabeza en otras cosas y ni siquiera pudo hacerse la idea de “desenchufarse” preparándose para el encuentro. Lo más probable, además, es que lo veas rodeado por sus colegas coqueteando con él o cambiando información que no te atañe. Así que lo que parecía una idea romántica se torna en una pesadilla inoportuna. Repito: NO A LAS SORPRESAS. Si quieres ir a verlo, llámalo, avísale, y haz como le dice el zorro al principito en el libro de Antoine de Saint Exupery: “si me avisas que vienes a las cuatro, yo desde las tres comenzaré a ser feliz. Al llegar a las cuatro, me agitaré e inquietaré: descubriré el precio de la felicidad. Pero si vienes en cualquier momento, nunca saber a qué hora preparar mi corazón.”
Tampoco es buena idea programar una salida romántica para el aniversario del primer beso o algo así. Generalmente la fecha te toma agotada, en una noche de lluvia, sin tener con quien dejar a los niños y con todos los restaurantes llenos. Y si planeas hacer una cena especial en casa, tu estarás agotada por el trabajo en la cocina y el dirá “por favor, enciende las luces que con estas velas no veo ni lo que estoy comiendo”… ¡Uf! Nada obligatorio es romántico.
Dos cosas que hacen que unen a la pareja para siempre
El romance es otra cosa.
Es hacer el esfuerzo de estar bien. Es reírse de todos los chistes que él haga, por tontos que sean. Es darle besos que duren 30 segundos como mínimo (menos que eso, son de compromiso). Es ponerle la mano en la espalda cada vez que paseas cerca de él. Es pedirle disculpas cuando metes la pata.
¿Pero cómo se hace para conservar el amor?
De dos maneras simples:
1) Haciéndole sentir al otro que al llegar a ti llega a un refugio de paz y comprensión: que sepa que si no lo entiendes, al menos haces el esfuerzo por ponerte en su lugar . .
2) Teniendo un proyecto junto:
Tanto puede ser criar un cachorro, cambiar el auto, construir una cabaña junto al mar, reparar la puerta rota , plantar flores en el jardín…o hasta romperle la puerta y el jardín del vecino. Lo importante es tener un objetivo a largo plazo que los llenará de complicidad al saber que pueden concretar sueños en común.
Los hijos también son un proyecto común, y por supuesto que une a la pareja con la expectativa de que crezcan sanos e independientes. Aunque esa expectativa se demora tanto que un hijo les da un 90% de frustración porque no crecen. Pero cuando tus hijos te enfrentan haciendo lo contrario de lo que esperas de ellos, la única manera de no volverte loca es contar con la complicidad de tu hombre para encarrilarlos. Formar con tu marido un frente de guerra para atrincherarse contra los hijos te da la mayor sensación e unión que habrás sentido jamás con una persona. A veces me pregunto si los hijos no nos hacen la vida imposible justamente para mantener el matrimonio unido:
- ¡Mira, papá y mamá están discutiendo demasiado!
- ¡Rápido, arroja el celular al retrete, desaparezcamos de casa por el techo y lleguemos mañana a las dos de la tarde sin avisar dónde hemos estado y con olor a alcohol y tabaco!
Seguramente, si hacen eso olvidas al instante el plan de divorciarte. ¿cómo vas a quedarte sola en casa esperando que te llame la policía diciendo que encontraron a tu hijo de 15 años borracho en el medio de la calle? ¿Serías capaz de regañarlos tú sola por la hora de llegada y por haber arrojado al retrete otro teléfono móvil? No: mejor que esté tu marido presente. El amor también es compartir los disgustos 0 y 50
¿ Son ellos tan diferentes a nosotras?

Nos separan pequeñeces
¿Qué es lo que tenemos que entender de los hombres?
Que hay nimiedades que debes tolerar, especialmente después de haberte casado con uno de ellos. Por ejemplo, debes saber que jamás lograrás que un hombre entienda que si deja una toalla mojada sobre una cama, ésta no se secará, tomará olor a humedad, y habrá que lavarla ocupando medio tambor de lavarropas y una buena porción de jabón en polvo, lo que conlleva un poco ecológico gasto de jabón, agua, electricidad y planchado . En cambio, si en vez de dejarla en la cama la colgara afuera, podría reciclar su uso a varios baños más. Pero los varones, rebeldes, insisten en dejarla sobre la cama, o flameando enhiesta en un sofá cual orgulloso estandarte a la Orden de la Ducha. ¿Lo harán para que todo el mundo sepa que por fin se bañaron? Nadie se divorcia por una toalla mojada en la cama, pero es la suma de estas pequeñeces las que te ponen de mal humor y arruinan las ganas de decirle cosas lindas.
En esta época de mujeres liberadas, el mayor trabajo doméstico recae en la persona a quien más le fastidia el desorden…que siempre es la mujer. A los hombres no les molesta vivir en un basural. Si por ellos fuera, la mugre podría acumularse tanto como quisiera hasta que él diga: “Oye, hay una cucaracha en mi bife”, y tú le digas “Es natural, están caminando sobre tu cara” .Pero tampoco creo que a él le importe mucho. Y si le importa, cuídate: él será uno de esos maniáticos de la limpieza que están a un paso del manicomio.
Otra pequeñez que nos separa es que los hombres no comprenden esa manía femenina de querer “ir de compras”, Habría que explicarles que para una mujer el placer de mirar vidrieras no reside en comprar cosas sino en ir a ver cosas que ella no tiene que lavar ni planchar ni guardar. Mirar los escaparates de las tiendas equivale en ir a ver cosas que otro acomodó , limpió y ordenó por tamaño …¡ qué placer! .
Los hombres no comprenden que hablemos por teléfono dos horas con una amiga, o que queramos tener encuentros sociales. Pero ellos deberían tener en cuenta que sacándonos a charlar con otra gente alivian nuestra necesidad de comunicarnos con seres de la misma especie, y ya no les pediremos a ellos que nos hablen.
Ellos se quejan de que “ella pretende que yo adivine lo que quiere”.
Pero en la frase “Hay una araña en la cocina” no hay nada que adivinar. Una nunca lo anuncia a título informativo, sino pidiendo solución activa: que él la mate, o la espose y lleve detenida.
Como ves, seguimos y seguiremos sin entendernos.
Lo que tenemos en común
Veamos finalmente qué espera una mujer de un hombre y qué espera un hombre de una mujer.
¿Qué esperan las mujeres del hombre con quien vayan a compartir sus días?
Que sea seguro de sí mismo, auténtico y caballeroso. Que sea alegre y optimista. Que la haga sentir especial y única. Que le sea fiel, que no le dé celos ni le hable maravillas de sus ex. Que tenga una vida activa, con planes y proyectos. Que sea un buen compañero. Que la escuche con interés y que le demuestre que puede contar con él. Y que la bese seguido. ¿ Es mucho pedir? No, porque …¿Qué crees que espera un hombre de la mujer de sus sueños? Que sea segura de sí misma, auténtica y generosa. Que sea alegre y optimista .Que lo haga sentir especial y único. Que le sea fiel, que no le dé celos ni le hable maravillas de sus ex. Que tenga una vida activa, con planes y proyectos. Que sea una buena compañera. Que lo escuche con interés y que le demuestre que puede contar con ella. Y que lo bese seguido.
Como ves, ambos esperamos exactamente lo mismo, así que en lo profundo no somos tan diferentes.
A hombres y mujeres nos gustan las mismas personas: las que nos alientan y no nos critican. Las que se alejan como para poder echarnos de menos, y no buscan fagocitarnos. Nos sentimos a gusto con alguien que confía en nosotros sin perseguirnos, y que tiene humor sin sarcasmo.
Por eso, aunque hombre y mujeres tengamos diferencias en la manera en que fuimos educados, en lo más importante- que es con qué tipo de trato nos sentimos apreciados -esperamos lo mismos de la pareja ideal.
Eso simplifica mucho las cosas. Te muestra que para estar bien con un hombre solamente debes tratarlo como quisieras que él te trate a ti. Y agrego; trátalo un poquitín peor y déjalo deseando ciertas cosas, para que se sienta tan seguro de ti y se quede cerca para no perderte.
¿Que pasa cuando un hombre pierde el empleo?

El trabajo, oficio o profesión es lo que les da a a los hombres su identificación personal. Para las mujeres, el trabajo es lo que ellas "hacen”. En cambio, para los hombres , es lo que ellos " son". Ninguna mujer diría " soy extraccionista de sangre" , sino " actualmente me dedico a extraer sangre para análisis clínicos". En cambio los hombres extraccionistas se lo toman tan en serio que por eso hay tantos chupasangres. Perder el trabajo es un puñetazo al self, un pisotón a su autoestima y el tremendo shock de saber que tu jefe piensa lo mismo que tu esposa : que sos un inútil. Y no hay nada peor que tener que reconocer que tu esposa tiene razón,para colmo, en un momento de crisis.
Encima, los hombres son rapidos para despedirse de las mujeres diciendo " te llamo" ...y una que se queda sin saber cuando lo haran. Pero que un hombre les diga "Estas despedido. Cualquier cosa, te llamo", les parece terrible, justamente porque saben que los tipos nunca llaman.
Paula Santilli, presidenta de PepsiCo en Argentina y Chile, tiene cajas de carilinas en sus oficina, porque " es común que los empleados lloren cuando son despedidos", como le contó a Laura di Marco en "Las Jefas". Cuando pierden el trabajo, se les cae el mundo, pierden la libido y se llenan de impotencia dentro y fuera de la cama. Entonces las esposas y novias tienden a mimarlos para " levantarlos" . Y eso es peor aún, porque un tipo mimado se infantiliza, la empieza a llamar " mami" y quiere que ella lo deje mirar tele todo el dia y le compre golosinas y chiches. Esto complica la situación de la pareja porque ya sabemos que el sexo con la madre está muy mal visto (si así no fuera, "motherfucker" no sería un insulto). Por ende, si al mal desempeño laboral le sumamos mal desempeño sexual, es como saltar de la sartén al fuego : el tipo está en el horno …y no por calentura. Se pregunta "¿quién soy?" y como no lo sabe, ni siquiera reconoce a su esposa, a quien ignora olímpicamente. Y una tiene que consolar a esta amiga diciéndole: " No es que tu esposo desocupado te ignore :es que es tímido" . Porque, increíblemente, todavía hay algunos a los que les da vergüenza pedirle plata a la esposa para chicles y pochoclo.

Todo esto es aún más evidente cuando un hombre se jubila: no sabe qué hacer con su tiempo libre, no sabe quién es y va buscando nuevos modos de identidad tirando a exasperantes , como querer ser ultramaratonista a los 70 ( después llama a la esposa para que lo recoja con cucharita), travesti a los 75 ( y nos roba el lapiz labial)o parapentista a los 80 (ahi si te dan ganas de cortarle tres piolines a ver si se ubica de una vez). A los hombres hay que darles trabajo para hacerlos sentirse útiles. Más aún, si están sin empleo. Hay que hacerlos sentir relevantes, importantes y trascendentes. Cuantas más cosas una les pida, mejor para ellos: laburar es el mejor Viagra. Así que, querido, por favor, sacá la basura.
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miércoles, 2 de septiembre de 2009
Soñando con el hombre perfecto

Modelos equivocados
Las mujeres de hoy somos nietas de mujeres que se casaban con el primer hombre que las cortejaba con cierta insistencia y que demostraba tener la perseverancia de esperarlas con flores en una esquina, aunque lloviera y ella lo dejara plantado tres veces porque no quedaba bien que una chica “de su casa” asistiera ansiosa y puntualmente a las primeras citas con un hombre.
Nuestras madres ya habían empezado a obnubilar su percepción femenina con las películas de cine.
Errol Flynn, Montgomery Cliff, Cary Grant y Clark Gable ( la mitad de ellos gays) ya les habían empezado a pudrir el seso con escenas desgarradoras que mostraban que un amor no es tal si no te cuesta perder una herencia, remar el océano y arruinarte la juventud rompiendo corazones propios y ajenos.
Nuestras madres tenían forrado el interior de sus placares con fotos de actrices de jopo imperturbable, tetas pinchudas y cinturas de avispa( como tenía que ser una mujer en esa época), junto a rostros de muchachos de pelo brillante de gomina, bigotitos finitos y mirada indiferente para saber a quién buscar para casarse: hombre rudos, machos, y eternamente enojados, estilo John Wayne .
Claro que en ese entonces ellas tampoco sabían que John Wayne se hizo el macho por no hacerse gay, él también. Su madre lo llamó Marion, (nombre de nena) porque lo odió desde que nació, ya que ella quería una nena, no un tercer varón. El niño Marion recibió burlas de todo tipo hasta que se escapó a Hollywood y filmó dos millones de películas baratas, cada una en tres días, por las que cobraba monedas.
Lo que lo hizo famoso fue que en una América empobrecida por la guerra, él filmó más bodrios que nadie. Y tantas películas hizo, que plasmó la idea de que el verdadero macho es ese: un tío traumatizado por una madre que lo odiaba, y que se salvó de ser gay por andar con una pistola de mentira matando indios a diestra y siniestra. Después se casó con una peruana que lo trataba como un bebé y le limaba las uñas de los pies: la mamá que nunca tuvo. Pero esa es otra historia.
Lo lamentable del caso es que John Wayne, con sus complejos, nos arruinó la vida a la mitad de las mujeres del planeta, por servir de modelo a otros tantos tipos traumatizados que lo imitaban, creyendo que ser macho es ser rudo y soberbio.
Nos costó décadas convencer a los hombres que nos cruzamos en nuestra vida de que las mujeres no queremos hombres duros que hablan con monosílabos, sino hombres tiernos, sensibles y amorosos que se sienten a dialogar.
Mientras las mujeres de esa época se hacían señoritas, fueron cerrando cines en todas las ciudades del mundo, reemplazados por el video y la televisión .
Sin cines donde exhibieran sus bodriazos, John Wayne dejó de ser la amenaza mayor.
Si Hollywood fue la escuela amorosa de nuestras madres, las hijas tuvimos una escuela aún peor: la omnipresente televisión.

Machos de pantalla
Las adultas actuales somos la generación de la televisión . La caja boba nos llenó la cabeza de imágenes tan perfectas como hubiéramos querido que fuese la vida misma.
Nuestra vida amorosa estuvo signada por los modelos que nos imponían las series norteamericanas.
¿Quién no quería tener un hogar perfecto como la casa de Doris Day y Rock Hudson , vestidos evaseé, peinados bocha con spray, hijos pecosos e inocentes, jardines que florecen sin abono, escaleras blancas y teléfonos donde las llamadas siempre dan sorpresas agradables, y un marido guapo y viril como Rock Hudson ( que era gay)?
Soñábamos tener un novio rubio con ojos celestes, con quien tendríamos una hija llamada Wendy y viviríamos en una casa de madera blanca con un porche con una hamaca colgante y una nevera llena de emparedados y malteadas. Tendríamos un perro llamado Lassie, un caballo parlante llamado Mister Ed e iríamos de vacaciones a Disneylandia.
A las chicas de nuestra generación, las series americanas nos enseñaron que los hombres se dividían en varias clases. Estaban los bellos, valientes, serios y parcos como el Ben Casey, el Dr Kildare o El Fugitivo, Batman o El Zorro. Estaban los divertidos y simpáticos como Dick Van Dyke, Desi Arnaz en “Yo quiero a Lucy”, y el marido de Hechizada. Estaban los elegantes, sabios y perfectos como Rock Hudson , Lloyd Bridges en “Caza Submarina”, como Guy Williams en “ Perdidos en el espacio”, como David Carradine en “Kung Fu”.
Y estaban los playboys como Robert Wagner en “El Santo” y como Roger Moore en “Ladrón sin destino”.
Al crecer nos dimos cuenta de que, lejos de encontrarnos con esta clase de galanes, lo que hallamos en abundancia son hombres como Jerry Lewis y El Sargento García.
No hacía falta mirar mucha televisión para caer bajo su nefasta influencia.
Cuando un galán americano mira fijo a una nena de nueve años por tercer día consecutivo, la vida de la nena ya está marcada para siempre.
De chica estuve perdidamente enamorada de las largas pestañas negras de Ben Casey, el doctor encarnado por Vincent Edwards, de quien George Clooney no es más que una copia reblandecida.
Ben Casey era el cirujano estrella de una clínica llena de enfermeras sexys a los que él no les dirigía otra palabra más que “ Intérnelo”, o “Dele el alta”. La cara de este actor era preciosa, pero no había mucha diferencia entre mirarlo en la tele y mirarlo en una foto de TV Guía. El era lo más frío y distante que pueda existir . No tenía vida privada, no se enamoraba, no tocaba a la enfermera ni con un palo de tres metros...¡ El tipo era de lo más aburrido!
Entonces le fui infiel: me enamoré del Zorro. Mejor dicho, de Guy Williams y su sonrisa permanente, sus tropelías en Monterrey y sus picardías como marcarle la “Z” en la espalda al malo de cada capítulo. La televisión también nos enseñó que los hombres son valientes y útiles sólo cuando están en acción y enmascarados detrás de un antifaz. Apenas se quitan el disfraz y dejan de trabajar, son torpes, tontos y aburridos, como Superman convertido en Clark Kent . Igual que nuestros maridos cuando dejan la corbata y el attaché para caer catatónicos en el sillón del living a mirar en la tele a las mujeres que muestran como deberíamos ser nosotras: todas flacas , rubias de pelo lacio, ojos celestes y escotes de verano en pleno invierno , que beben whisky escocés sin emborracharse, fuman cigarrillos rubios sin contraer cáncer y conducen lustrosos autos deportivos a excesiva velocidad sin que las detenga ningún móvil policial.
Perdido en el espacio
Cuando descubrí que mi querido Guy Williams- que era hijo de sicilianos y se llamaba Armando Catalano- también era protagonista de Perdidos en el Espacio, una serie donde una familia entera deambulaba por planetas extraños buscando hacer contacto imposible con una Tierra lejana, me volví aún más loca de amor por él .
Mi única meta era casarme con Guy Williams, enamorada como estaba de su doble personalidad de padre protector en el espacio sideral y justiciero pícaro en la colonia española.
Me costó años convencerme de que Guy Williams vivía en Estados Unidos , era un actor famoso, y no le daría un segundo de atención a una niña de diez años que gustosamente le hubiera limado las uñas de los pies.
Entonces traté de olvidarlo, y de convencerme de que era más posible que me fletaran a Júpiter en un cohete espacial que conocerlo personalmente al lindo de Guy.
Y de pronto, años después, la vida misma me dio un golpe en la nuca , cuando me enteré por los diarios, demasiado tarde ya , que mi amado Guy Williams, no sólo había vivido los últimos años de su vida en un departamento cerca de mi casa en Buenos Aires, sino que acababa de morir solo en mi propia ciudad natal.
No sólo se había quedado trabajando en mi país , haciendo el papel de El Zorro en circos que recorrían la provincia, sino que hasta me contaron que había tenido un idilio con una actriz porteña.
Para mí fue una enorme ironía del destino enterarme de que el hombre que descarté de mis sueños por inalcanzable, hubiera muerto solo , y a pasos de mi casa. Y quise creer que fui yo la que lo atraje con mis pensamientos... pero como no me encontró, murió de pena.
Creo que me pasé media vida buscando un hombre lindo, eficiente y frío como Ben Casey. Lo encontré y al tiempo todo terminó, con mi corazón escarchado de tanta frialdad.
Luego me pasé otra media vida buscando uno encantador y divertido como El Zorro. Pero lo que encontré fue hombres con la misma doble personalidad: te enamoran mostrándose audaces como El Zorro, para volverse como Don Diego de La Vega, tímidos y apocados, cuando les conviene. Encima se esconden detrás de un antifaz, desaparecen de noche, y con su espada te marcan la “Z” de “zonza”.
Finalmente me dediqué a buscar un hombre que sea amable, valiente y paternal como Guy Williams en “ Perdidos en el Espacio”.
No creo que existan , pero que los hay , los hay, si ...¡perdidos en el espacio!
lunes, 31 de agosto de 2009
La lengua castellana es machista

Viejo, pero vigente :
>Zorro: Héroe justiciero
>Zorra: Puta
>Perro: Mejor amigo del hombre
>Perra: Puta
>Aventurero: Osado, valiente, arriesgado.
>Aventurera: Puta
>Ambicioso: Visionario, Enérgico, con metas
>Ambiciosa: Puta
>Cualquier: Fulano, Mengano, Zultano
>Cualquiera: Puta
>Regalado: Participio del verbo regalar
>Regalada: Puta
>Callejero: De la calle, urbano.
>Callejera: Puta
>Hombrezuelo: Hombrecillo, mínimo, pequeño
>Mujerzuela: Puta
>Hombre público: Personaje prominente. Funcionario público.
>Mujer pública: Puta
>Hombre de la vida: Hombre de gran experiencia.
>Mujer de la vida: Puta
>Atorrante: Adj. que indica simpatía y viveza.
>Atorranta: Puta
>Rápido: Inteligente, despierto.
>Rápida: Puta
>Puto: Homosexual
>Puta: Puta
y hay más...
>DIOS: Creador del universo y cuya divinidad se transmitió a su Hijo varón
>por línea paterna.
>DIOSA: Ser mitológico de culturas supersticiosas, obsoletas y olvidadas.
>PATRIMONIO: Conjunto de bienes.
>MATRIMONIO: Conjunto de males.
>HEROE: Ídolo.
>HEROINA: Droga.
>ATREVIDO: Osado, valiente.
>ATREVIDA: Insolente, mal educada.
>SOLTERO: Codiciado, inteligente, hábil.
>SOLTERA: Quedada, lenta, ya se le fue el tren.
>SUEGRO: Padre político.
>SUEGRA: Bruja, metiche, etc.
>MACHISTA: Hombre macho.
>FEMINISTA: Lesbiana.
>DON JUAN: Hombre seductor y guapo, que fascina a todas las mujeres.
>DOÑA JUANA: La mujer de la limpieza
¡Habemus esperanzas! : Un lector comenta mi libro "¿Quién entiende a los hombres?"

Hola,Ana , buen dia,
Le cuento que compré su libro de ¿quien entiende a los hombres? y ya van 3 veces que lo leo, lo encuentro muy bueno y muy ameno. La manera en la que usted marca las fallas de los varones es buena, porque lo hace con un buen sentido del humor que invita a reflexionar y con una sonrisa, porque si son ciertas las cosas que usted comenta.
El único detalle que me llama la atención, es la página 7: los 13 motivos de las quejas femeninas. En la queja 3 comenta usted que:
"Es inexplicable que los hombres sean campeones olimpicos, escalen el everest, sean presidentes, inventen pozos extractores de petroleo y capsulas espaciales que viajen a neptuno pero no puedan reponer el papel de baño ...."
Si me lo permite, le daré mi opinión a esa interrogante:
Los hombres que inventaron los pozos petroleros,las capsulas espaciales, los pocos que han escalado el everest .... son un puñado de hombres especiales, que dedicaron su vida a sus obras, sin distracciones y con mucho trabajo y esfuerzo.
El resto (la mayoria de los hombres) son personas ordinarias que viven de los logros y obras de los demás, y si por esta mayoria de los hombres fuera........seguiriamos en la edad de piedra, como cavernicolas.
Estos cavernicolas son los que se pasan horas enfrente de la television, les gusta el futbol, no cambian el papel de baño, no tienen memoria, son perezosos y dejan las cosas tiradas en el piso.
Los pocos especiales que han hecho una aportacion a la humanidad, dudo que les gustara el futbol, vieran television, fueran perezosos o no cambiaran el papel de baño....No hubieran creado o inventado nada con esa actitud.
Desafortunadamente, la mayoria de los hombres son ordinarios.
Esa seria mi explicación.
Le cuento que yo no soy tan ordinario como parece (no me gusta el futbol,no soy perezoso, no tomo cervezas, soy ordenado con mis cosas y tengo buena memoria), pero después de leer su libro, me siento con ánimos de superar los pocos puntos que aun tengo como hombre ordinario.
Le mando un cordial saludo
Axel
(Nota : Pedí permiso a Axel para publicar esta carta suya, porque me llena de esperanzas ver que aún existen hombre que quieren autosuperarse y ser más civilizados cada día. Toda una buena noticia para mujeres exasperadas.)
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jueves, 13 de agosto de 2009
DIFERENCIAS ENTRE HOMBRES Y MUJERES EN LA PAREJA
• Los hombres ofrecen erróneamente soluciones e invalidan sentimientos mientras que las mujeres ofrecen consejos y orientaciones no solicitadas.
• En cuanto al stress: mientras los hombres tienden a apartarse en forma brusca, y a pensar silenciosamente acerca de lo que los está perturbando, las mujeres sienten una necesidad instintiva de hablar acerca de lo que las perturba.
• Los hombres se sienten estimulados cuando se sienten necesitados, mientras que las mujeres se sienten estimuladas cuando se sienten apreciadas.
• Hombres y mujeres tienen diferentes necesidades de intimidad. Un hombre se acerca pero luego necesita inevitablemente apartarse en forma brusca. Las mujeres experimentan un movimiento de crecimiento y decrecimiento de sus actitudes afectuosas, en un movimiento afectuoso que se encuentra más allá del dominio de su voluntad.
• Los hombres precisan fundamentalmente un amor basado en la confianza, la aceptación y el aprecio. Las mujeres necesitan fundamentalmente un amor basado en la solicitud, la comprensión y el respeto.
John K. Rosemond
EL AMOR DE LOS HOMBRES / EL AMOR DE LAS MUJERES:
DESARROLLO EMOCIONAL Y LA DIVISIÓN DE LOS GÉNEROS
La mayoría de la gente reconoce que los hombres y las mujeres difieren en el modo de experimentar el noviazgo, el matrimonio, la amistad y el amor, así como
también las aventuras. Se comportan de un modo diferente, experimentan diferentes sentimientos y tienen distintas necesidades y expectativas.
Las emociones y la conducta sexual ESTÁN separadas, aunque en general de experimentan como inextricablemente vinculadas.
Por ejemplo, en nuestra sociedad las mujeres son en general las que se ocupan del cuidado de los niños. Pero si un hombre asume este papel, en particular desde el comienzo, es probable que los niños a su cuidado se conviertan en seres emocionalmente diferentes de los niños criados por mujeres. Como mostraremos más adelante, los niños criados por un hombre sustentador pueden llegar a tener más capacidad para conectarse íntima y emocionalmente con los demás que los niños criados por mujeres.
EL DESARROLLO DE LAS NIÑAS O DE LOS NIÑOS
Para formar una relación profunda, necesitamos tener una sensación de nosotros como individuos; necesitamos tener una sensación del yo. Los recién nacidos no la tienen. Responden a lo que se les hace. Sonríen, por ejemplo, en respuesta a una voz suave y familiar. Pero no tienen la percepción de ellos mismos como entidades distintas. Esto sólo se logra a través del intercambio con aquellos que los rodean, en particular los padres y, quizás, hermanos y hermanas. Para la gran mayoría de los niños de nuestra sociedad, la persona más importante que interactúa con ellos es la madre. La sensación del yo se desarrolla en la interacción social con otras personas a lo largo de la vida. Quién nos cuida somos bebés es fundamental para el desarrollo de nuestra sensación del yo. En nuestra sociedad es en general la madre y, de un modo más relevante para este estudio, es en general una mujer. El hecho de que la que se ocupa de los niños sea una mujer afecta tanto la sensación del yo del niño como la forma en que se relaciona con los otros. Esto proviene del hecho de que las madres –o las mujeres que se ocupan de los niños- tratan de un modo diferente a los bebés niños y a las niñas. Después de un tiempo, los bebés empiezan a responder de un modo diferente a las mujeres y a los hombres que los cuidan. Lo que contribuye de un modo más significativo a esta diferencia, como ya han afirmado otros autores, es que la madre se identifica con una niña, y por consiguiente, se siente separada de un niño. Esto es inevitable pues el género es quizá el definidor más importante de cómo experimentamos y vemos el mundo. Desde el comienzo, nuestro género juegta un papel importante en cómo nos relacionamos con nuestra madre –si nosotros (como hijas) nos identificamos con ella o (como hijos) nos sentimos diferentes. El género está también en la raíz de otras diferencia sen el modo de encarar las relaciones. Es, como ya hemos dicho, una característica básica de nuestra experiencia. A causa del género, una persona responde al mundo (inclusive al padre, la madre o quien lo cuida) de un modo particular. En cierta forma, podemos decir que hay dos mundos: uno visto desde la perspectiva de la niña, otro visto desde la perspectiva del niño. Socializamos como niñas o niños. Luego nos comportamos como niños o niñas, y el mundo (incluyendo nuestros padres y quienes nos cuidan) nos responde de un modo acorde. Por eso, vivimos según nuestro género en un mundo que también está escindido por la misma división.
Observaciones realizadas en bebés recién nacidos y la forma en que sus padres los tratan refuerzan esta idea de que la madre puede identificarse –y lo hace- con una niña de un modo que no puede con un niño. Los estudios han demostrado que los dos padres parecen alzar a los niños recién nacidos de un modo más rudo que a las niñas. También hablan más a las niñas que a los niños. Pero lo que es interesante acerca de estos descubrimientos es no sólo el hecho de que ilustran la fuerza de las expectativas de la sociedad respecto de los niños y las niñas, sino también que reflejan el traspaso de mujer a mujer y de hombre a hombre de la imagen que tienen de sí mismos. Es decir, pensamos en nosotros en términos de género –somos, antes que cualquier otra cosa, hombres o mujeres- y el género, a su vez, se nos define a través de la sociedad. Esto es lo que se ve en la forma en que los padres tratan a los recién nacidos.
El efecto de estos cuidados diferenciados según el género es profundo y crea las variantes masculinas/femeninas de las relaciones y de la forma en que los individuos se ven a sí mismos. EN la medida en que las mujeres mantengan la responsabilidad primaria del cuidado de los niños, las niñas, que comparten el género de quienes las cuidan, se experimentarán desde el comienzo como fusionadas en las relaciones, mientras que los niños se experimentarán como separados, del mismo modo que estuvieron separados de quienes los cuidaban. Para nosotros, lo importante aquí es que estas diferencias se convierten luego en propensiones que distinguen la manera en que los sexos se comportan en las relaciones adultas. Cuando examinemos las aventuras en hombres y mujeres, esta tendencia a fundirse o estar separado es fundamental para entender qué piensan hombres y mujeres de sus aventuras y cómo hablan de ellos.
Así como nosotros experimentamos todo a través de nuestro género, el género de la persona que forja nuestra primera relación, cuando nuestra sensación del yo y su relación con los otros está en sus comienzos, marcará una diferencia fundamental. Las actividades, habilidades y actitudes que son consideradas apropiadas para hombres y mujeres no son las mismas en todas las sociedades. Pero en todas las sociedades el género organiza la forma en que se hacen las cosas, y el modo de comportarse. En algunas culturas, por ejemplo, se espera que la mujer sea suave e indulgente, en otras, cabeza dura y con gran determinación. Pero en todos los casos, la vida de la madre conformará las expectativas y experiencias de su hija con una profundidad con que no conformará las de su hijo. En formas tácitas e íntimas, madre e hija van a estar vinculadas. Esto sucederá sin importar lo que venga después. Puede que la niña llegue a ser concertista de piano, cuando la madre no distingue una nota de otra; el niño puede amar la fotografía cuando su madre es directora de cine. Tal vez la madre prefiera al hijo; pero el paralelo se seguirá produciendo con la hija mujer.
Para las niñas, esta primera relación importante con alguien de otro sexo tiene matices sexuales. Una vez más, esto es algo específico de nuestra cultura occidental. El icono popular de la mujer sexualmente deseable es una mujer con características aniñadas, hasta infantiles. Esto señala que consideramos que hay algo sexual en las niñas pequeñas. La diminuta voz de Marilyn Monroe y su hablar ingenuo en la alcoba es una imitación de la forma de hablar de una niña pequeña. No ocurre lo mismo con nuestros sentimientos hacia los niños. Los iconos de la sexualidad masculina no admiten ningún tipo de infantilismos. Los anchos hombros de John Wayne pueden soportar cualquier responsabilidad. Una voz masculina no tiene nada de infantil. Esto no implica que haya una abierta sexualidad en las relaciones padre-hija. Pero existe la sexualidad inconsciente de toda relación hombre-mujer desde el comienzo. Por otro lado, como los niños –con voces chillonas y hombros angostos- no tienen ninguna semejanza con el hombre adulto como objeto sexual de sus madres, ese elemento no está presente en la primera relación mujer-hombre de los niños. Puesto que las niñas aprenden a asumir un papel de sumisión en su primera relación con un hombre, la relación padre-hija, no la relación madre-hijo, tiene la característica de servir de modelo para las futuras relaciones heterosexuales.
Esta característica de establecer una medida para futuras relaciones heterosexuales en las mantenidas por padres e hijas está muy documentada por los hallazgos de estudios dedicados a los efectos del divorcio en los hijos. Cuando el divorcio tiene como resultado que las hijas pierden su relación con los padres, las niñas establecen después malas relaciones con los hombres. Es mucho más probable que tengan una visión negativa del sexo masculino y que fracasen al querer establecer relaciones heterosexuales duraderas y confiables.
• En cuanto al stress: mientras los hombres tienden a apartarse en forma brusca, y a pensar silenciosamente acerca de lo que los está perturbando, las mujeres sienten una necesidad instintiva de hablar acerca de lo que las perturba.
• Los hombres se sienten estimulados cuando se sienten necesitados, mientras que las mujeres se sienten estimuladas cuando se sienten apreciadas.
• Hombres y mujeres tienen diferentes necesidades de intimidad. Un hombre se acerca pero luego necesita inevitablemente apartarse en forma brusca. Las mujeres experimentan un movimiento de crecimiento y decrecimiento de sus actitudes afectuosas, en un movimiento afectuoso que se encuentra más allá del dominio de su voluntad.
• Los hombres precisan fundamentalmente un amor basado en la confianza, la aceptación y el aprecio. Las mujeres necesitan fundamentalmente un amor basado en la solicitud, la comprensión y el respeto.
John K. Rosemond
EL AMOR DE LOS HOMBRES / EL AMOR DE LAS MUJERES:
DESARROLLO EMOCIONAL Y LA DIVISIÓN DE LOS GÉNEROS
La mayoría de la gente reconoce que los hombres y las mujeres difieren en el modo de experimentar el noviazgo, el matrimonio, la amistad y el amor, así como
también las aventuras. Se comportan de un modo diferente, experimentan diferentes sentimientos y tienen distintas necesidades y expectativas.
Las emociones y la conducta sexual ESTÁN separadas, aunque en general de experimentan como inextricablemente vinculadas.
Por ejemplo, en nuestra sociedad las mujeres son en general las que se ocupan del cuidado de los niños. Pero si un hombre asume este papel, en particular desde el comienzo, es probable que los niños a su cuidado se conviertan en seres emocionalmente diferentes de los niños criados por mujeres. Como mostraremos más adelante, los niños criados por un hombre sustentador pueden llegar a tener más capacidad para conectarse íntima y emocionalmente con los demás que los niños criados por mujeres.
EL DESARROLLO DE LAS NIÑAS O DE LOS NIÑOS
Para formar una relación profunda, necesitamos tener una sensación de nosotros como individuos; necesitamos tener una sensación del yo. Los recién nacidos no la tienen. Responden a lo que se les hace. Sonríen, por ejemplo, en respuesta a una voz suave y familiar. Pero no tienen la percepción de ellos mismos como entidades distintas. Esto sólo se logra a través del intercambio con aquellos que los rodean, en particular los padres y, quizás, hermanos y hermanas. Para la gran mayoría de los niños de nuestra sociedad, la persona más importante que interactúa con ellos es la madre. La sensación del yo se desarrolla en la interacción social con otras personas a lo largo de la vida. Quién nos cuida somos bebés es fundamental para el desarrollo de nuestra sensación del yo. En nuestra sociedad es en general la madre y, de un modo más relevante para este estudio, es en general una mujer. El hecho de que la que se ocupa de los niños sea una mujer afecta tanto la sensación del yo del niño como la forma en que se relaciona con los otros. Esto proviene del hecho de que las madres –o las mujeres que se ocupan de los niños- tratan de un modo diferente a los bebés niños y a las niñas. Después de un tiempo, los bebés empiezan a responder de un modo diferente a las mujeres y a los hombres que los cuidan. Lo que contribuye de un modo más significativo a esta diferencia, como ya han afirmado otros autores, es que la madre se identifica con una niña, y por consiguiente, se siente separada de un niño. Esto es inevitable pues el género es quizá el definidor más importante de cómo experimentamos y vemos el mundo. Desde el comienzo, nuestro género juegta un papel importante en cómo nos relacionamos con nuestra madre –si nosotros (como hijas) nos identificamos con ella o (como hijos) nos sentimos diferentes. El género está también en la raíz de otras diferencia sen el modo de encarar las relaciones. Es, como ya hemos dicho, una característica básica de nuestra experiencia. A causa del género, una persona responde al mundo (inclusive al padre, la madre o quien lo cuida) de un modo particular. En cierta forma, podemos decir que hay dos mundos: uno visto desde la perspectiva de la niña, otro visto desde la perspectiva del niño. Socializamos como niñas o niños. Luego nos comportamos como niños o niñas, y el mundo (incluyendo nuestros padres y quienes nos cuidan) nos responde de un modo acorde. Por eso, vivimos según nuestro género en un mundo que también está escindido por la misma división.
Observaciones realizadas en bebés recién nacidos y la forma en que sus padres los tratan refuerzan esta idea de que la madre puede identificarse –y lo hace- con una niña de un modo que no puede con un niño. Los estudios han demostrado que los dos padres parecen alzar a los niños recién nacidos de un modo más rudo que a las niñas. También hablan más a las niñas que a los niños. Pero lo que es interesante acerca de estos descubrimientos es no sólo el hecho de que ilustran la fuerza de las expectativas de la sociedad respecto de los niños y las niñas, sino también que reflejan el traspaso de mujer a mujer y de hombre a hombre de la imagen que tienen de sí mismos. Es decir, pensamos en nosotros en términos de género –somos, antes que cualquier otra cosa, hombres o mujeres- y el género, a su vez, se nos define a través de la sociedad. Esto es lo que se ve en la forma en que los padres tratan a los recién nacidos.
El efecto de estos cuidados diferenciados según el género es profundo y crea las variantes masculinas/femeninas de las relaciones y de la forma en que los individuos se ven a sí mismos. EN la medida en que las mujeres mantengan la responsabilidad primaria del cuidado de los niños, las niñas, que comparten el género de quienes las cuidan, se experimentarán desde el comienzo como fusionadas en las relaciones, mientras que los niños se experimentarán como separados, del mismo modo que estuvieron separados de quienes los cuidaban. Para nosotros, lo importante aquí es que estas diferencias se convierten luego en propensiones que distinguen la manera en que los sexos se comportan en las relaciones adultas. Cuando examinemos las aventuras en hombres y mujeres, esta tendencia a fundirse o estar separado es fundamental para entender qué piensan hombres y mujeres de sus aventuras y cómo hablan de ellos.
Así como nosotros experimentamos todo a través de nuestro género, el género de la persona que forja nuestra primera relación, cuando nuestra sensación del yo y su relación con los otros está en sus comienzos, marcará una diferencia fundamental. Las actividades, habilidades y actitudes que son consideradas apropiadas para hombres y mujeres no son las mismas en todas las sociedades. Pero en todas las sociedades el género organiza la forma en que se hacen las cosas, y el modo de comportarse. En algunas culturas, por ejemplo, se espera que la mujer sea suave e indulgente, en otras, cabeza dura y con gran determinación. Pero en todos los casos, la vida de la madre conformará las expectativas y experiencias de su hija con una profundidad con que no conformará las de su hijo. En formas tácitas e íntimas, madre e hija van a estar vinculadas. Esto sucederá sin importar lo que venga después. Puede que la niña llegue a ser concertista de piano, cuando la madre no distingue una nota de otra; el niño puede amar la fotografía cuando su madre es directora de cine. Tal vez la madre prefiera al hijo; pero el paralelo se seguirá produciendo con la hija mujer.
Para las niñas, esta primera relación importante con alguien de otro sexo tiene matices sexuales. Una vez más, esto es algo específico de nuestra cultura occidental. El icono popular de la mujer sexualmente deseable es una mujer con características aniñadas, hasta infantiles. Esto señala que consideramos que hay algo sexual en las niñas pequeñas. La diminuta voz de Marilyn Monroe y su hablar ingenuo en la alcoba es una imitación de la forma de hablar de una niña pequeña. No ocurre lo mismo con nuestros sentimientos hacia los niños. Los iconos de la sexualidad masculina no admiten ningún tipo de infantilismos. Los anchos hombros de John Wayne pueden soportar cualquier responsabilidad. Una voz masculina no tiene nada de infantil. Esto no implica que haya una abierta sexualidad en las relaciones padre-hija. Pero existe la sexualidad inconsciente de toda relación hombre-mujer desde el comienzo. Por otro lado, como los niños –con voces chillonas y hombros angostos- no tienen ninguna semejanza con el hombre adulto como objeto sexual de sus madres, ese elemento no está presente en la primera relación mujer-hombre de los niños. Puesto que las niñas aprenden a asumir un papel de sumisión en su primera relación con un hombre, la relación padre-hija, no la relación madre-hijo, tiene la característica de servir de modelo para las futuras relaciones heterosexuales.
Esta característica de establecer una medida para futuras relaciones heterosexuales en las mantenidas por padres e hijas está muy documentada por los hallazgos de estudios dedicados a los efectos del divorcio en los hijos. Cuando el divorcio tiene como resultado que las hijas pierden su relación con los padres, las niñas establecen después malas relaciones con los hombres. Es mucho más probable que tengan una visión negativa del sexo masculino y que fracasen al querer establecer relaciones heterosexuales duraderas y confiables.
Salir en serio
Cuando las parejas discuten
“VOLVERSE CONCRETO”
En algunas de las investigaciones más interesantes acerca del éxito y el fracaso en el matrimonio en la actualidad, John Gottman, profesor de psicología en la Universidad de Washington, en Seattle, ha registrado en vídeo esta conexión entre el ruido y el deterioro de la sociabilidad. El profesor Gottman ha observado lo que sucede en los CUERPOS de las parejas casadas mientras discuten. Lo que hace es invitar a una pareja a su laboratorio, los conecta a varios sensores, y les pide que discutan un tema en el que están en desacuerdo. Mientras los miembros de la pareja discuten, los monitores miden el intervalo del ritmo cardíaco, el tiempo de transmisión del pulso a los dedos, la amplitud del pulso, el nivel de conductividad de la piel y la actividad somática general. Y Gottman descubre que cada una de estas mediciones registra un aumento en la excitación. En razón de que la conductividad de la piel opera a través de un sistema biológico diferente del que corresponde al pulso y a los intervalos cardiacos, Gottman piensa que los diversos sistemas afectados por el conflicto conyugal están tan extendidos por todo el cuerpo que ha denominado a este estado ‘excitación fisiológica difusa’. Dicho de otro modo: ‘ruido psicológico’. Cuando varios índices de excitación fisiológica aumentan, una persona ha entrado en un estado de ‘ruido psicológico’.
Las consecuencias de este estado para el funcionamiento de una persona casada, ha señalado Gottman, son uniformemente negativas. En principio, un estado de excitación fisiológica difusa, o ruido en nuestra terminología, deteriora la capacidad de la persona para procesar información. Para decirlo sin rodeos, una vez sumidas en el estado de ruido, las personas no son tan lúcidas como cuando están tranquilas. En este estado la memoria se deteriora, y con ello nuestra capacidad de responder eficazmente a la totalidad de los datos que se nos presentan. Y se torna difícil conservar un pensamiento: las reacciones se tornan automáticas, instantáneas. Finalmente, más allá de estas dificultades, la excitación fisiológica intensa también disminuye la capacidad de razonar, un fenómeno que los psiquiatras llaman VOLVERSE CONCRETO. Una vez que nos hemos vuelto concretos, asignamos valor a las cosas por su aspecto externo; ya no respondemos a los indicios más sutiles y al subtexto de las interacciones sociales, ya no somos capaces de pensar en términos de abstracciones, y nuestra capacidad para conceptualizar o proyectar hacia el futuro también disminuye. En el estado concreto las conversaciones entre los cónyuges toman un tono de represalia. Si un esposo se queja por enésima vez en el día de que no hay comida en la casa, su esposa le responde de inmediato con una observación punzante sugiriéndole que tal vez debería salir a comprarla él mismo. El hecho de que él pueda estar aludiendo a alguna otra cosa, su vida sexual, digamos, o sus preocupaciones laborales, planea muy por encima de ambos. Esto no significa que toda comunicación entre los miembros de una pareja se refiera siempre a ‘alguna otra cosa’: a veces una discusión sobre la compra es una discusión sobre la compra. Pero lo que ocurre cuando las personas se vuelven concretas es que no tienen forma de ponderar la profundidad o los posibles subtextos de la situación.
El trabajo de Gottman es fascinante porque a través de las grabaciones en vídeo él puede mostrar el punto en el que una discusión conyugal se convierte en pura defensividad, hostilidad e insultos. Este deterioro coincide con una aceleración del pulso de cada miembro de la pareja. A medida que las pulsaciones aumentan, la capacidad de discutir razonablemente desaparece. Es una correlación directa y llamativa: tan nítida que Gottman les aconseja a las parejas en conflicto que se tomen el pulso en medio de la disputa. Según su experiencia, cuando un hombre llega a un promedio de ochenta pulsaciones por minuto, y una mujer a noventa, no tiene mucho sentido continuar. Para ambos sexos, escribe Gottman, haber pasado las cien pulsaciones es razón suficiente para terminar la discusión. Una persona cuyo corazón late a una velocidad de cien pulsaciones por minuto, debido a la furia y no a un ejercicio de aerobismo, ya no es capaz de comprender ni de responder inteligentemente lo que su compañero o compañera está tratando de decirle.
Gottman ha notado que otras destrezas sociales también se debilitan. A medida que nuestra capacidad de procesamiento se deteriora, el ruido nos retrotrae a lo que los psicólogos llaman conductas sobreaprendidas (el fenómeno que Freud caracterizó como regresión). Las conductas sobreaprendidas son aquellas que conocemos demasiado bien. No es una coincidencia que se trate de las conductas de ‘orden inferior’, que aprendimos y practicamos de niños. Todos sabemos aullar, gritar y llorar, todos sabemos enfurruñarnos e insultar. Conocemos tan bien estas conductas que no tenemos que pensar para actuarlas, y ésa es la cuestión. Cuando el ruido de nuestro cuerpo y de nuestro cerebro daña nuestra capacidad de procesamiento de orden superior no logramos acceder a las destrezas sociales de orden superior que habíamos desarrollado como adultos. Y nos vemos empujados a las rabietas de la infancia.
También para esta pérdida hay un substrato biológico: las conductas sobreaprendidas están mejor instaladas en el circuito neuronal del cerebro. Las destrezas sociales de orden superior, las destrezas que adquirimos con la madurez, son las conexiones más recientemente adquiridas y, en consecuencia, son las destrezas que cuentan con las conexiones sinápticas más débiles. Nuestras conductas y asociaciones más primitivas, las conductas y asociaciones de la infancia, son acciones que hemos repetido una y otra vez, y han dado como resultado conexiones sinápticas que resultan más fuertes, más robustas, más AJUSTADAS que las que subyacen a nuestras conductas maduras, que han sido adquiridas más recientemente. El ruido interno obtura los niveles superiores del cerebro, las conexiones sinápticas más débiles, y retrotrae al afectado a las conductas sobreaprendidas, sinápticamente robustas, de sus primeros años.
“VOLVERSE CONCRETO”
En algunas de las investigaciones más interesantes acerca del éxito y el fracaso en el matrimonio en la actualidad, John Gottman, profesor de psicología en la Universidad de Washington, en Seattle, ha registrado en vídeo esta conexión entre el ruido y el deterioro de la sociabilidad. El profesor Gottman ha observado lo que sucede en los CUERPOS de las parejas casadas mientras discuten. Lo que hace es invitar a una pareja a su laboratorio, los conecta a varios sensores, y les pide que discutan un tema en el que están en desacuerdo. Mientras los miembros de la pareja discuten, los monitores miden el intervalo del ritmo cardíaco, el tiempo de transmisión del pulso a los dedos, la amplitud del pulso, el nivel de conductividad de la piel y la actividad somática general. Y Gottman descubre que cada una de estas mediciones registra un aumento en la excitación. En razón de que la conductividad de la piel opera a través de un sistema biológico diferente del que corresponde al pulso y a los intervalos cardiacos, Gottman piensa que los diversos sistemas afectados por el conflicto conyugal están tan extendidos por todo el cuerpo que ha denominado a este estado ‘excitación fisiológica difusa’. Dicho de otro modo: ‘ruido psicológico’. Cuando varios índices de excitación fisiológica aumentan, una persona ha entrado en un estado de ‘ruido psicológico’.
Las consecuencias de este estado para el funcionamiento de una persona casada, ha señalado Gottman, son uniformemente negativas. En principio, un estado de excitación fisiológica difusa, o ruido en nuestra terminología, deteriora la capacidad de la persona para procesar información. Para decirlo sin rodeos, una vez sumidas en el estado de ruido, las personas no son tan lúcidas como cuando están tranquilas. En este estado la memoria se deteriora, y con ello nuestra capacidad de responder eficazmente a la totalidad de los datos que se nos presentan. Y se torna difícil conservar un pensamiento: las reacciones se tornan automáticas, instantáneas. Finalmente, más allá de estas dificultades, la excitación fisiológica intensa también disminuye la capacidad de razonar, un fenómeno que los psiquiatras llaman VOLVERSE CONCRETO. Una vez que nos hemos vuelto concretos, asignamos valor a las cosas por su aspecto externo; ya no respondemos a los indicios más sutiles y al subtexto de las interacciones sociales, ya no somos capaces de pensar en términos de abstracciones, y nuestra capacidad para conceptualizar o proyectar hacia el futuro también disminuye. En el estado concreto las conversaciones entre los cónyuges toman un tono de represalia. Si un esposo se queja por enésima vez en el día de que no hay comida en la casa, su esposa le responde de inmediato con una observación punzante sugiriéndole que tal vez debería salir a comprarla él mismo. El hecho de que él pueda estar aludiendo a alguna otra cosa, su vida sexual, digamos, o sus preocupaciones laborales, planea muy por encima de ambos. Esto no significa que toda comunicación entre los miembros de una pareja se refiera siempre a ‘alguna otra cosa’: a veces una discusión sobre la compra es una discusión sobre la compra. Pero lo que ocurre cuando las personas se vuelven concretas es que no tienen forma de ponderar la profundidad o los posibles subtextos de la situación.
El trabajo de Gottman es fascinante porque a través de las grabaciones en vídeo él puede mostrar el punto en el que una discusión conyugal se convierte en pura defensividad, hostilidad e insultos. Este deterioro coincide con una aceleración del pulso de cada miembro de la pareja. A medida que las pulsaciones aumentan, la capacidad de discutir razonablemente desaparece. Es una correlación directa y llamativa: tan nítida que Gottman les aconseja a las parejas en conflicto que se tomen el pulso en medio de la disputa. Según su experiencia, cuando un hombre llega a un promedio de ochenta pulsaciones por minuto, y una mujer a noventa, no tiene mucho sentido continuar. Para ambos sexos, escribe Gottman, haber pasado las cien pulsaciones es razón suficiente para terminar la discusión. Una persona cuyo corazón late a una velocidad de cien pulsaciones por minuto, debido a la furia y no a un ejercicio de aerobismo, ya no es capaz de comprender ni de responder inteligentemente lo que su compañero o compañera está tratando de decirle.
Gottman ha notado que otras destrezas sociales también se debilitan. A medida que nuestra capacidad de procesamiento se deteriora, el ruido nos retrotrae a lo que los psicólogos llaman conductas sobreaprendidas (el fenómeno que Freud caracterizó como regresión). Las conductas sobreaprendidas son aquellas que conocemos demasiado bien. No es una coincidencia que se trate de las conductas de ‘orden inferior’, que aprendimos y practicamos de niños. Todos sabemos aullar, gritar y llorar, todos sabemos enfurruñarnos e insultar. Conocemos tan bien estas conductas que no tenemos que pensar para actuarlas, y ésa es la cuestión. Cuando el ruido de nuestro cuerpo y de nuestro cerebro daña nuestra capacidad de procesamiento de orden superior no logramos acceder a las destrezas sociales de orden superior que habíamos desarrollado como adultos. Y nos vemos empujados a las rabietas de la infancia.
También para esta pérdida hay un substrato biológico: las conductas sobreaprendidas están mejor instaladas en el circuito neuronal del cerebro. Las destrezas sociales de orden superior, las destrezas que adquirimos con la madurez, son las conexiones más recientemente adquiridas y, en consecuencia, son las destrezas que cuentan con las conexiones sinápticas más débiles. Nuestras conductas y asociaciones más primitivas, las conductas y asociaciones de la infancia, son acciones que hemos repetido una y otra vez, y han dado como resultado conexiones sinápticas que resultan más fuertes, más robustas, más AJUSTADAS que las que subyacen a nuestras conductas maduras, que han sido adquiridas más recientemente. El ruido interno obtura los niveles superiores del cerebro, las conexiones sinápticas más débiles, y retrotrae al afectado a las conductas sobreaprendidas, sinápticamente robustas, de sus primeros años.
Características difíciles de tolerar en la pareja
Mi esposa tiene un único defecto: es intolerable....
Wiliam Thackeray
¿Qué puede usted hacer cuando se siente lo suficientemente atraído hacia una persona como para casarse con ella y que posee una característica que, de pronto, no puede tolerar?
¿Cómo puede enfrentarse con su ambivalencia inconsciente sobre ésta característica y evitar encontrarse en una posición rígida sobre cómo "deben" ser las cosas y cómo "debe" cambiar su compañero?
1. El primer paso es admitir la posibilidad de que, en lo profundo de su personalidad, existe una parte oculta que desea ser como lo que usted está condenando. Si no puede soportar el desorden de su compañero/a, considere la posibilidad de que, reprimido en su interior, late el deseo de ser totalmente desordenado como un chiquillo irresponsable.
"Pero yo no deseo ser desordenado- puede protestar enfurecidamente-. Yo quiero que mi esposa sea ordenada. No puedo soportar su desorden".
Si tener una esposa ordenada es algo tan importante para usted, ¿por qué se casó con una mujer así? ¿No es interesante que, en cambio, haya escogido usted a su esposa?
2. Algunas veces simplemente comprendiendo lo que está pasando, las personas pueden sentir menos temor y no situarse a la defensiva. Por lo general, ayuda hablar sobre la ambivalencia que usted siente. "Yo nunca me convertiría en una persona detestable, pero me considero capaz de imaginar que algo dentro de mí sostiene que podría ser divertido..." A medida que comience a reconocer y aceptar esa parte oculta de su personalidad y esté razonablemente seguro de que no se le escapará de las manos, se sentirá cada vez menos amenazado desde el interior.
3. Tal vez puede pensar en pequeñas pruebas tolerables para establecer contacto con la característica que usted ha estado negando. Marido y mujer pueden ponerse de acuerdo para intentar un pequeño cambio, sin comprometerse a largo plazo ni de forma definitiva. Tal vez usted llegará a descubrir algunos episodios o relaciones de su pasado, que le hicieron sentirse desgraciado en esa parte de su personalidad, por la cual la ha suprimido. Al compartir estos pensamientos con su compañero tal vez se incrementarán la identificación y comprensión entre los dos.
En casos en que las personas no quieran dar ninguno de los pasos descritos, lo que ocurre es, tal vez, que se sienten demasiado vulnerables e incapaces de asumir el riesgo. Posiblemente, deberán averiguar los motivos que originaron sus ansiedades antes de poder dar una respuesta diferente a las que formaron durante los años de infancia.
4. Finalmente, al analizar sus deseos de intenta modificar a su compañero, asegúrese de que no se encuentra usted involucrado en una lucha de poder. Tenga siempre en cuenta que, casi cualquier desacuerdo, puede simbolizar una lucha por el control dentro de la relación matrimonial. Por ejemplo, la pregunta de quién será el encargado de controlar los cordones de la bolsa de la TV, a menudo representa una lucha de poder sobre quién será el que tendrá el control del matrimonio. Dado que la necesidad de tener el control no es algo que reconozcamos fácilmente, una pareja pueden llegar a pelearse una y otra vez sobre si deben gastar o ahorrar (o sobre cualquier otro problema) sin discutir jamás el problema real de por qué cada uno de ellos necesita salirse con la suya.
Si usted es capaz de reconocer su necesidad de control, puede preguntarse, por qué es tan importante para usted en este momento y sobre lo que hubiera podido significar para usted en el pasado encontrarse que estaba fuera de control. Al compartir sus temores y miedos de que otra persona asuma el rol de una situación, tal vez puedan ustedes estar en condiciones de tranquilizarse y apoyarse mutuamente y sentirse más receptivos hacia la idea de hacer algunas concesiones, aceptar otras y compartir el poder
Wiliam Thackeray
¿Qué puede usted hacer cuando se siente lo suficientemente atraído hacia una persona como para casarse con ella y que posee una característica que, de pronto, no puede tolerar?
¿Cómo puede enfrentarse con su ambivalencia inconsciente sobre ésta característica y evitar encontrarse en una posición rígida sobre cómo "deben" ser las cosas y cómo "debe" cambiar su compañero?
1. El primer paso es admitir la posibilidad de que, en lo profundo de su personalidad, existe una parte oculta que desea ser como lo que usted está condenando. Si no puede soportar el desorden de su compañero/a, considere la posibilidad de que, reprimido en su interior, late el deseo de ser totalmente desordenado como un chiquillo irresponsable.
"Pero yo no deseo ser desordenado- puede protestar enfurecidamente-. Yo quiero que mi esposa sea ordenada. No puedo soportar su desorden".
Si tener una esposa ordenada es algo tan importante para usted, ¿por qué se casó con una mujer así? ¿No es interesante que, en cambio, haya escogido usted a su esposa?
2. Algunas veces simplemente comprendiendo lo que está pasando, las personas pueden sentir menos temor y no situarse a la defensiva. Por lo general, ayuda hablar sobre la ambivalencia que usted siente. "Yo nunca me convertiría en una persona detestable, pero me considero capaz de imaginar que algo dentro de mí sostiene que podría ser divertido..." A medida que comience a reconocer y aceptar esa parte oculta de su personalidad y esté razonablemente seguro de que no se le escapará de las manos, se sentirá cada vez menos amenazado desde el interior.
3. Tal vez puede pensar en pequeñas pruebas tolerables para establecer contacto con la característica que usted ha estado negando. Marido y mujer pueden ponerse de acuerdo para intentar un pequeño cambio, sin comprometerse a largo plazo ni de forma definitiva. Tal vez usted llegará a descubrir algunos episodios o relaciones de su pasado, que le hicieron sentirse desgraciado en esa parte de su personalidad, por la cual la ha suprimido. Al compartir estos pensamientos con su compañero tal vez se incrementarán la identificación y comprensión entre los dos.
En casos en que las personas no quieran dar ninguno de los pasos descritos, lo que ocurre es, tal vez, que se sienten demasiado vulnerables e incapaces de asumir el riesgo. Posiblemente, deberán averiguar los motivos que originaron sus ansiedades antes de poder dar una respuesta diferente a las que formaron durante los años de infancia.
4. Finalmente, al analizar sus deseos de intenta modificar a su compañero, asegúrese de que no se encuentra usted involucrado en una lucha de poder. Tenga siempre en cuenta que, casi cualquier desacuerdo, puede simbolizar una lucha por el control dentro de la relación matrimonial. Por ejemplo, la pregunta de quién será el encargado de controlar los cordones de la bolsa de la TV, a menudo representa una lucha de poder sobre quién será el que tendrá el control del matrimonio. Dado que la necesidad de tener el control no es algo que reconozcamos fácilmente, una pareja pueden llegar a pelearse una y otra vez sobre si deben gastar o ahorrar (o sobre cualquier otro problema) sin discutir jamás el problema real de por qué cada uno de ellos necesita salirse con la suya.
Si usted es capaz de reconocer su necesidad de control, puede preguntarse, por qué es tan importante para usted en este momento y sobre lo que hubiera podido significar para usted en el pasado encontrarse que estaba fuera de control. Al compartir sus temores y miedos de que otra persona asuma el rol de una situación, tal vez puedan ustedes estar en condiciones de tranquilizarse y apoyarse mutuamente y sentirse más receptivos hacia la idea de hacer algunas concesiones, aceptar otras y compartir el poder
LAS PREGUNTAS QUE LOS HOMBRES MÁS TEMEN

Las preguntas de las mujeres que los hombres más temen los hombres son :
1.¿ Qué estás pensando?
2.¿ Me querés?
3.¿ Estoy linda?
4.¿Que harías si yo me muero?
El tema es que no hay manera correcta de responder estas preguntas, porque las verdaderas respuestas son siempre lamentables, ofensivas y de una torpeza mayúscula.
Las respuestas automáticas son del tipo que ninguna mujer querría escuchar , por ejemplo :
1- .¿ Qué estás pensando? : En que estás gorda .
2- .¿ Me querés? : No estoy segura.
3- ¿ Estoy linda? :No sé para qué te pintaste el pelo de color remolacha.
4- .¿Que harías si yo me muero?: Con lo que cobre de seguro de vida me iría a vivir al Caribe.
Por lo tanto, hay otras respuestas posibles como:
1- ¿ En qué pensás?
Respuestas :
" En la suerte que tuve de encontrarte en la vida."
" En la Copa Libertadores"
" En el futuro de nuestros hijos"
" En que voy a pintar el comedor".
Y evitar la obviedad:
"Si quisiera que sepas lo que pienso, estaría hablando".
2- ¿Me querés?:
La única posible es " Claro que sí, con toda mi alma".
Y cada hombre senstao debería evitar responder :
"Te sentirías mejor si te dijera que sí , ¿no?"
"Depende qué se entienda por "querer"
"¿Me preguntás a mí?"
"¿Y eso qué importancia tiene?" .
3- ¿ Qué harías si me muriera?
No hay hombre que sepa salir bien parado de esta pregunta.
Los más sagaces dicen "Aprendería a cocinar" o "Volvería a casa de mamá" .
Ninguno sale airoso, porque no queda bien decir: "Comprame una 4x4 y una lancha".
Y la única respuesta que sirve es :
" No sabría cómo vivir sin ti . Prefiero morirme yo antes "...
¡ Es la única correcta, que a ellos jamás se les ocurre!
4- ¿Estoy linda?
La única respuesta es:
" Claro que sí / Como siempre / Como nunca "
Jamás hay que responder :
"¿Comparado con qué?"
"Depende qué se entienda por "linda"
" No diría linda, pero tampoco eres un bicho"
"Cuando te conocí, sí. Después , bueno... los años no viene solos ..."
"Linda o fea, te quiero igual"
" Conozco peores"
" ¿Que es eso que te pusiste?...¿ Así piensas salir?"
" ¿Podrías repetirme la pregunta?"
" Estaba pensando en cómo gastar la plata del seguro de vida si te murieras"
Cómo jamás saben cómo responder a estas preguntas , la solución que encuentran los hombres es decir: " ¿Aaaah?" y quedarse súbitamente dormidos, que es el sistema masculino de evadir todos los problemas del mundo en un nanosegundo . Benditos sean.
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Por qué piensan tan distinto
Los hombres siguen siendo un misterio para la mayoría de las mujeres. Y hacerlos hablar es casi una misión imposible. Por qué pensamos tan distinto? Dos especialistas responden a las preguntas que nos desvelan a las mujeres desde tiempos inmemoriales.
(Revista Luna) - ¿Por qué los hombres no hablan de lo que les pasa y les cuesta expresar qué sienten?
Porque han sido educados para hacer, no para sentir. No fueron formados para la sensibilidad sino para la acción. Por eso no suelen hablar de lo que les pasa, porque no tienen ese aspecto de su psiquismo desarrollado. La socialización de los hombres los orienta hacia el logro, es decir, a cumplir tareas en forma eficaz. Están educados como trabajadores. Un trabajador es una persona que hace algo, lo hace bien, y resuelve un problema, no una persona que se expresa, que dice lo que siente. Los hombres manejan otro idioma, se expresan a través del cuerpo a través de los actos.
(Revista Luna) - ¿Por qué los hombres no hablan de lo que les pasa y les cuesta expresar qué sienten?
Porque han sido educados para hacer, no para sentir. No fueron formados para la sensibilidad sino para la acción. Por eso no suelen hablar de lo que les pasa, porque no tienen ese aspecto de su psiquismo desarrollado. La socialización de los hombres los orienta hacia el logro, es decir, a cumplir tareas en forma eficaz. Están educados como trabajadores. Un trabajador es una persona que hace algo, lo hace bien, y resuelve un problema, no una persona que se expresa, que dice lo que siente. Los hombres manejan otro idioma, se expresan a través del cuerpo a través de los actos.
¿Por qué no saben escuchar?
Los hombres como género han sido muy capaces en muchos ámbitos. De hecho, buena parte de la cultura humana fue creada por los hombres. Pero no han sido eficaces en el terreno de la expresión de las emociones. Cuando una mujer les plantea un problema sienten que tienen que resolverlo, y si no pueden solucionarlo se desesperan. Están educados para hacerse cargo, para resolver. Escuchar es contrario a la masculinidad, los hombres están ocupados en afirmar su poder. Escuchar a la mujer sería aceptar una paridad que ellos no están dispuestos a reconocer.
¿Por qué prefieren a las mujeres jóvenes?
Porque las pueden impresionar, fascinar y seducir. Además, les permite enarbolar como un trofeo de masculinidad a la joven que tienen junto a ellos. Este deslumbramiento funciona durante un tiempo. Cuando el hombre envejece realmente, con todo lo que esto acarrea, aparece el desencanto. Los hombres eligen mujeres más jóvenes y las mujeres más jóvenes les responden porque todavía están programadas para que una relación erótica se estructure sobre bases tradicionales: el dominio y la sumisión, el liderazgo y la admiración.
¿Por qué los hombres suelen ser infieles?
Porque la sociedad patriarcal les dio este permiso. Es cierto que a partir del mundo cristiano surgió una paridad de derechos en lo manifiesto, por eso en el matrimonio civil argentino se dice "los esposos se deben fidelidad". Sin embargo, el contrato latente sigue siendo inequitativo, porque las tradiciones culturales tiene mucho peso. Los hombres sienten que ser infieles les está permitido. Esto es por una sencilla razón, porque tienen el poder cultural, social y económico para hacerlo. Los hombres son más infieles porque todavía tienen más poder que las mujeres.
¿Por qué le temen al compromiso afectivo?

Porque los hombres tienden a reprimir los afectos. En tanto las mujeres para ellos son intercambiables y objetos para el placer personal, que pueden ser descartados o reemplazados por otras, el hombre no desarrolla relaciones de dependencia. El compromiso afectivo implica una pérdida de poder porque no saben defenderse de los afectos. Se sienten vulnerables en ese aspecto. Cuando una mujer a la que aman les pide algo, ellos sienten que deben responderle, y no tienen ganas de sentir que les " deben " nada a las mujeres que se enamoren de ellos . En ese sentido, creen que el amor los ata.
Por eso no tiene problema de tener sexo...pero cuidandose mucho de sentir ningun afecto por su compañera sexual.
les cuesta mucho enamorarase, y por eso tambien les cuesta más desenamorarse. Es raro que a una relacion afianzada la corte un hombre. El 90% de los divorcios los piden las mujeres . Un hombre no se quiere divorciar : deberia enamorarase otra vez para seguir en pareja, y eso para ellos es todo un trabajo colosal. Lo mejor, para ellos ses hacerle pito catalan a los sentimientos, a todos ellos. Por eso ellos mismos muchas veces nos saben si gustan de ti, si estan enamorados , si se acostumbraron a tu cara o que ... Tu les pides definiciones y no es que no te las queren dar . es que no las tienen . Sinceramnet, os hombres NO SABEN LO QUE SIENTEN . No es contigo la cosda, es que asi son ellos , muy despegados de sus sentimiento.
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¿Por qué les cuesta admitir sus errores?
Porque han sido educados para ser fuertes, perfectos, ganadores. Creen que equivocarse es de perdedor. Tienen una gran exigencia en cuanto al éxito. Reconocer un error es admitir la falta de poder y eso va a contrapelo de la masculinidad.
"¿ Que yo me equivoqué de camino?" te dicen "¡eso es porque me lo indicaste mal!"
Se pierden y no preguntan . Prefieren llegar tarde a todas partes antes que preguntar direcciones en la calle. Eso significaría reconocer que está perdido ...y no quieren saber nada con quien se piense eso de ellos.
" No estoy perdido, siplemente me estoy tomando un rato más para hacer reconocimiento de territorio", me dijo uno una vez . Juas
Comprate un GPS!
"¿ Que yo me equivoqué de camino?" te dicen "¡eso es porque me lo indicaste mal!"
Se pierden y no preguntan . Prefieren llegar tarde a todas partes antes que preguntar direcciones en la calle. Eso significaría reconocer que está perdido ...y no quieren saber nada con quien se piense eso de ellos.
" No estoy perdido, siplemente me estoy tomando un rato más para hacer reconocimiento de territorio", me dijo uno una vez . Juas
Comprate un GPS!
lunes, 10 de agosto de 2009
¿ Por qué las mujeres tardamos tanto en salir?
Los hombres siempre se quejan de que jamas llegamos a horario a ninguna parte por todo loque nos demorarnos en prepranos para salir. Pero momentito : ¿ Tienen ellos la menos idea del tiempo que lleva ponerse lindas? Si lo hacemos rapido, en media hora estamos peinadas , en 40 minutos ya elegimos qué ponernos ( para cambiar todo el equipo en los ultimos cinco minutos, o porque descubrimos una costura abierta en la manga, o porque el look elegido no va acorde a como nos sentimos), nos lleva media hora encontrar un par de medias que no este corrida y otra media hora maquillarnos. A todo esto sumemosle unos 20 minutos de ducha y otros 20 de baño de creme en el pelo . Y otros veinte para elegir accesos y bijouterie , que es la parte mas dificl porque hay que elegir pendientes / aros / aretes que no aprieten ni pesen - iguial conservamos los incomodos y pesados con la fantasia de lucirlos en una fiesta que dure 10 minutos - y otros 10 minutos buscando un par comlleto, porque tenemos cajas llenas de aretes solitarios...Y por supuesto, pinetarnos las uñas , cosa que lleva otra media hora , con los que tenemos unso 230 minutos de preaparacion para estar lindas. Para estar listas a las 22 hs , una mujer debe empezra prepararse a las 6 de la tarde. Es por eso que las mujeres te dicen " el sabado a la tarde no puedo hacer nada , porque a la noche tengo una fiesta" . los hombres piensan que les mentimos, pero es asi.
Yo ni loca dedico ese tiempo a todo eso. A lo sumo me paso cinco minutos secandome el pelo y 15 maquillandome. Y me maquilo siempre porque me quedó el " Sindrome de la Azafata " : en mi trabajo aerolínico, si no me maquillaba , me sancionaban. Por eso quede traumatizada , y prescindo de mil cosas que devselna a las mujeres menos del mauillaje. Pero hice el calculos, y esos 15 minutos que nos lleva a las mujeres maquillarnos a lo largo, sumaos dan unos seis años en los que pudieramos haber hecho algo mucho más edificante, como un Doctorado en Neurobiología, o algo asi.
Saniendo eso...¿ por qué perdemos tiempo mayuillandonos? Porquehay uan diferencia entre el antes y el despues de la mujer mauillada . Veamos un solos caso : el de Pamela Anderson y digan los hombres lectores con cual de las dos querrían entrar a una fiesta .
Entonces no se quejen de que tradamos mucho en estar listas ...porque la alternativa práctica para estar listas en cinco mimutos es esta :

Ustedes elijan...o callense la boca la proxima vez que ustedes que - que vivos - no se maquillan , ni peinan , ni combinan la ropa conlos zapatos y los pendientes conlos anillos- se cansen de mirara el reloj diciendo: " ¿Para cuando?".
Yo ni loca dedico ese tiempo a todo eso. A lo sumo me paso cinco minutos secandome el pelo y 15 maquillandome. Y me maquilo siempre porque me quedó el " Sindrome de la Azafata " : en mi trabajo aerolínico, si no me maquillaba , me sancionaban. Por eso quede traumatizada , y prescindo de mil cosas que devselna a las mujeres menos del mauillaje. Pero hice el calculos, y esos 15 minutos que nos lleva a las mujeres maquillarnos a lo largo, sumaos dan unos seis años en los que pudieramos haber hecho algo mucho más edificante, como un Doctorado en Neurobiología, o algo asi.
Saniendo eso...¿ por qué perdemos tiempo mayuillandonos? Porquehay uan diferencia entre el antes y el despues de la mujer mauillada . Veamos un solos caso : el de Pamela Anderson y digan los hombres lectores con cual de las dos querrían entrar a una fiesta .

Entonces no se quejen de que tradamos mucho en estar listas ...porque la alternativa práctica para estar listas en cinco mimutos es esta :

Ustedes elijan...o callense la boca la proxima vez que ustedes que - que vivos - no se maquillan , ni peinan , ni combinan la ropa conlos zapatos y los pendientes conlos anillos- se cansen de mirara el reloj diciendo: " ¿Para cuando?".
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Actitudes deprimentes de los hombres
Hace poco lei que , de todo lo que hablamos y escuchamos, importa un 10% lo que decimos y un 90% el tono en que lo decimos. Especialemnte a las mujeres . y es el modo en elque se hacen las cosas es el que tambien nos hace quedar enamorados de un señor ...o decepcionarnos totalmente. No etá mal que u hombrte beba, ni que mire la heladera para evr que comer. Es el modo masculino de hacer las cosas- , rebosante de indignidad y absolutamente falto de estilo, elegancia y cuidado- , el que a las mujeres nos saca de quicio. Si pretender que sean tan detallistas como nosostras , agradeceríamso que lleven encima como ayudamemorias un sticker que diga " no deboe hacer delante de mi mujer cosas que no quisiera que aparezcan en el salvapantallas de mi jefa/ socio/ secretaria" ...o cualquier personas que pudiere hacerle sentir mínimamente abochornado.
Como todas las mujeres nos exasperamos ante las mismas actitudes vergonzantes de los hombres, digo aquí los mismos conceoptos de mi libro " ¿ Quien entiende a los hombres?" : no te enojes con uno porque hace eso, porque lo que él hace nunca es contra tuyo especificamente, ni puedes tomartelo como una afrenta personal: simplemente lo hace porque es hombre, y la testosterona los pone asi de groseros y descuidados. De todos modos, que quede claro que esto no justifica ni avala groserias ni violencias inadmisibles...pero esto beber el pico, rascarse los pies, exhibir ostentosamente la raya del culo y eructar a capella ... son cosas medianemnete aceptables, aunque absolutamente deprimentes , muy dificiles de erradicar de la conducta masculina. Y si te queda alguna duda , mira estas publicidades de unos muebles de cocina , de los cuales la dueña de casa esta orgullosa, lástima que su marido arruina completamente la elegancia de la escena . Y es que ellos no tienen remedio. Por eso siempre digo : si estas con uno más o menos decente, no lo dejes por otros, porque al proximo tambien lo veras en estas poses en la cocina. ¿ Serrá que "ordinario" es sinónimo de "macho"?
El mensaje en el aviso dice en inglés " Si todo fuera tan inteligente como una Brandt!..."
Los publicistas piensan que un hombre esta peor programado que una cocina o un freezer. No lo dije yo!
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